domingo, 12 de febrero de 2017

Robando el Fuego del Cielo VI

Por Stephen Mace
(Traducido por Manon de Stealing the Fire from Heaven)

X. Un Breve Vistazo a la
Conjuración Avanzada

Con la técnica de los sigilos dinamizada por la libre creencia, completamos el primer nivel de nuestra magia, aunque sea más bien elemental. Hay mucho más, mucho de lo cual es (aunque no todo) invención de nuestro amigo Spare. Aunque él nunca publicó todos los detalles, insinuó un completo nivel superior de trabajo, y cuando combinamos estas insinuaciones con los escritos de su biógrafo, Kenneth Grant, podemos sintetizar un sistema de gran poder. Pero esto también implica considerable riesgo. Mientras que el operador competente puede llevarlo tan lejos como se atreva, el incompetente puede meter la pata justo dentro del manicomio, la cárcel o su tumba. Las palabras clave aquí son meter la pata, queriendo decir que no se debería continua hacia una fase avanzada hasta que se esté completamente familiarizado con la de principiante. E incluso después de que tengas algo de experiencia mágica, todavía debes tener cuidado en tomarte tu tiempo, porque si te apresuras podrías tropezarte con algo desagradable. Nuestras mentes inconscientes están llenas de serpientes –miedos e iras que difícilmente sabemos que tenemos– y hasta que los agitas y remueves nunca sabrás sus verdaderas naturalezas y poderes. Este sendero funciona. Hay poder aquí, y cuando hay poder, la oportunidad para la destrucción es tan buena como para la creación. Es decir, si lo dejas al azar. Si te tomas la molestia de hacerlo bien, puedes tejer tu camino entre tus agujeros negros y finalmente emerger en la fuente de toda creación, cada una de tus serpientes esperando recibir tus órdenes. Si eres descuidado, puedes destruir tu alma.

Nuestra técnica avanzada para  conjurar recuerda a la magia tradicional en que el hechicero distingue muchos diferentes tipos de poder disponibles, los viste a cada uno con su propio símbolo y nombre, y después los llama cuando los necesita a través de la meditación, la salmodia (mantra), la danza e incluso la actividad sexual. Nuestro método se difiere de la magia tradicional en que el hechicero no formula conscientemente su propósito durante la operación, sino trabaja para atraer el poder de una forma cruda e inarticulada y lo usa para dinamizar un sigilo –todo el tiempo haciéndolo lo mejor que se pueda para evitar pensar en lo que realmente quiere. Y a diferencia de las escuelas tradicionales de hechicería, aquí no hacemos intento alguno de estructurar los poderes de 'ahí abajo' en un arreglo universal. Un hechicero usando este sistema simbolizará los poderes tal y como los encuentre, tanto en sí mismo como en el mundo que le rodea, y cuando encuentre patrones y estructuras en su arreglo, ese será un descubrimiento solo para sí mismo, una propina interna sobre cómo su alma se conecta a la Mente de Dios.

Finalmente, nuestro sistema difiere de la hechicería convencional en que las imágenes reales que el hechicero usa para simbolizar el poder no tienen un origen tradicional, sino son productos de su propia mente inconsciente. Él no toma sus símbolos de la mitología, el folclore o la especulación filosófica, sino en vez de ello, la tarea de diseño y nomenclatura se vuelve hacia su propia psique profunda. Austin Spare perfeccionó una técnica para alentar al inconsciente a expresarse a sí mismo de esta forma, y la llamó “dibujo automático”.

XI. Dibujo Automático

El dibujo automático es un método para extraer contenidos inconscientes desde las profundidades y solidificarlo con papel y tinta, permitiendo así al artista sujetarlos al escrutinio de su razón y voluntad. Spare dio su más clara explicación de este método en un ensayo llamado “Automatic Drawing”, que escribió con su protegido Frederick Carter e incluyó en el primer número de la revista Form (Londres, 1916). Spare y Carter resumieron la técnica así:

Un esbozo “automático” de líneas retorcidas y entrelazadas permite al germen de idea en la mente subconsciente expresarse, o al menos sugerirse a la consciencia. A partir de esta masa de formas procreadoras, llenas de falacia, un débil embrión de idea puede ser seleccionado y entrenado por el artista hasta un completo crecimiento y poder. Por este medio se puede recurrir a las más insondables profundidades de la memoria, y los manantiales del instinto aprovechados.

Para Spare, las “más insondables profundidades de la memoria” tienen su parte más baja en el seno del Absoluto, alcanzando así la raíz de toda existencia, y desde los “manantiales del instinto” vienen todos los poderes que podríamos necesitar para hacer nuestras voluntades. Con el dibujo automático el hechicero da a su psique profunda una oportunidad para describirse a sí misma en sus propios términos, y sin la interferencia de su ego. Una vez el hechicero reconoce sus insinuaciones, puede dibujar conscientemente los detalles necesarios para poner sus poderes a completa exposición visual, especificando su naturaleza y función para los propósitos de la hechicería, aun cuando se les ahorra la rigidez de una definición verbal.

















Dos dibujos automáticos de
Spare, de Automatic Drawing

















El dibujo automático es una de las prácticas psíquicas más fáciles, y relativamente (1) seguras en la medida en la que el operador no tenga miedo de su propio yo. “Los peligros de esta forma de expresión vienen del prejuicio y la inclinación personal de naturalezas tales como las fijadas a la convicción intelectual o la religión personal (intolerancia). Estas producen ideas de amenaza, desagrado o miedo, y se vuelven obsesiones”. Por ello el cristiano que descubre que dibuja diablos empezará a temerse a sí mismo; el pagano simplemente se divertirá –o se sentirá advertido, de todos modos. Pero entonces el diablo-temor y el dogma son la sustancia principal de Ni lo Uno-Ni lo Otro, y deberían haber sido devorados para el tiempo en que el hechicero empiece el trabajo de este nivel.

Antes de que el hechicero pueda empezar a dibujar, primero debe liberar su mano del control de su conocimiento crítico consciente. Debe empezar enseñándola a dibujar por sí misma, llenando página tras página con líneas retorcidas y formas simples (árboles, caras, etc.) que salgan a partir de ellas. “La Mano debe ser entrenada para trabajar libremente y sin control, por la práctica de hacer simples formas con una línea continua implicada sin reflexión posterior, esto es, su intención debería escapar justo a la consciencia”. Las líneas del hechicero deberían danzar a lo largo de un garabato, buscando siempre un nuevo espacio, nunca convirtiéndose en espirales autoencerradas.

Una vez su mano pueda trabajar por sí misma, el hechicero está preparado para empezar. Debería decidir qué karma o poder quiere representar, después diseñar un sigilo alfabético que exprese este deseo. Lo reprimirá de la forma usual, creando el deseo de dibujar el poder orgánico. Después entrará en un estado de vacuidad, se concentrará en el sigilo y dejará que su mano empiece a dibujar. Su deseo por conocer el poder, disuelto en el sigilo, buscará el poder y le hará expresarse a través de su mano independiente. “El dibujo debería hacerse permitiendo a la mano correr libremente con la menor deliberación posible. A su momento se descubrirá que los trazos evolucionan, sugiriendo conceptos, formas y teniendo finalmente un estilo personal”. Una vez estas formas sean obvias, el hechicero puede mejorarlas a través del dibujo deliberado, pero siendo siempre fiel a la sugerencia original, no permitiendo nunca que ningún prejuicio dogmático distorsione sus dibujos. “La Mente en un estado de olvido, sin deseo hacia la reflexión o persecución de sugestiones intelectuales materialistas, está en una condición para producir dibujos exitosos de las ideas personales de uno, de significado y sabiduría simbólicos”.

(1) Relacionado con la evocación, o incluso la proyección astral.

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Este texto ha sido extraído de un libro muy interesante que te recomiendo que compres para tu biblioteca personal en el siguiente enlace:



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