sábado, 4 de febrero de 2017

Robando el Fuego del Cielo V

Por Stephen Mace
(Traducido por Manon de Stealing the Fire from Heaven)


IX. La Gracia Salvífica del Fallo,
los Peligros del Éxito

Así que tenemos la técnica que Austin Spare dio para el estudiante principiante de hechicería. Antes de que continuemos con la hechicería para los más avanzados, deberíamos echar un vistazo a lo que sucede en el caso de éxito o fracaso cuando se conjura, y las formas en que podemos evitar ciertas trampas antes de que nos dejemos caer en ellas.

Realmente, el fallo a menudo no es un problema real. Nada sucede, por supuesto, pero usualmente se puede vivir con eso. Con la reflexión el hechicero a menudo se dará cuenta de que su deseo estaba un poco más allá de él de todos modos, como el deseo de un hombre sin dinero que conjura para ganar el amor de la bella hija de un hombre rico. Incluso si pudiera conseguir su corazón, su felicidad a largo término se haría más difícil, y probablemente sería desgraciado antes de que acabara el año. Pero él lo sabría desde el principio, al menos subliminalmente, y por ello su creencia estaría en desacuerdo con su voluntad y deseo. Spare nos dice que voluntad, deseo y creencia deben estar unidos para que la magia tenga éxito, y a partir de mi ejemplo, de todos modos el hechicero puede estar mejor si falla cuando no lo están.

Es cuando tenemos éxito que nuestras mismas pieles pueden estar en peligro.

El peligro del éxito viene cuando el hechicero tiene una noción errónea de las dinámicas del Destino. Las acciones mágicas tienen reacciones justo como las acciones en el mundo físico, y un resorte espiritual puede ser tan incapacitante como un cable que se rompe a toda velocidad y te corta la pierna.

La naturaleza de este juego de acción y reacción puede ser bellamente descrita en términos de la física convencional. Para este ensayo, de todos modos, nos confinaremos a tres principios generales: 1) resistencia en el circuito, 2) inercia y 3) descarga de energía. Puede haber otros tan importantes, pero estos tres dan una buena imagen de las cosas que pueden torcerse después de una conjuración exitosa, y cómo dicho infortunio puede evitarse.

1) Resistencia. Ningún circuito eléctrico es perfecto. Excepto a temperaturas cercanas a cero, el movimiento de los electrones genera calor, poder que se pierde en el aire. Este tipo de resistencia interna también se aplica a la hechicería. En cualquier momento que intentes influir en el mundo externo, incluso si esperas pagar por cualquier cosa que esperes conseguir, perderás un poco de algo. Conseguirás lo que quieres, pero no será indoloro por completo.

Por ejemplo, un hechicero que conozco posee una tienda minorista. Con el fin de acelerar su negocio, hizo una vitrina con un talismán ceremonialmente cargado escondido en medio de ella. El tráfico a través de su tienda aumentó dramáticamente, pero también lo hizo su nivel de robos. Hizo mucho más dinero que el que habría tenido sin el talismán, pero no tanto como el que habría podido tener.

2) Inercia. La inercia en hechicería no es la misma que la inercia en la física, pero está lo suficientemente cerca para usar la palabra, especialmente ya que no conozco otra que se adecue. Para nuestros propósitos aquí, inercia significa que lo que la magia une permanece unido hasta que la magia lo libera, y su efecto es más evidente en los asuntos del corazón. Si conjuras un amor inmortal para siempre en John Doe, te encontrarás atado por el amor inmortal de John para siempre, aunque solo necesites una semana para darte cuenta de que detestas al bastardo. La energía que lo trajo a ti lo mantendrá contigo –a menos, por supuesto, que vuelvas a tu psique profunda para invocar la energía de la desunión y la dirijas contra tu relación. El problema con esto es que una vez la desunión empiece, puede ser difícil de detener y nosotros mismos realmente solo somos nudos y marañas de Luz, bastante fáciles de desenredar. Si maldices tu unión, maldecirás una parte de ti mismo, y puedes acabar perdiendo tu figura, tu rostro, o incluso tu mente antes de deshacerte de él.

Una alternativa igualmente bochornosa es conjurar solo para sexo. El problema aquí es que todo lo que conseguirás será sexo. Incluso si la magia te trae a tu alma gemela, tu único y solamente tuyo amor. Exacto, todo lo que conseguirás será sexo, y nunca oirás de él/ella de nuevo después de esa única maravillosa noche.

La solución aquí es no enviar energía para atraer a otra persona, sino usar tu poder para hacerte atractivo para otras personas en general. De esta forma no estarás intentando obligar a alguien, sino hacerte irresistible, y así mantendrás el derecho para elegir y escoger, para seguir el amor a dondequiera que tu voluntad pueda conducir. 

3) Descarga de energía. Las dinámicas de la descarga de energía son relevantes cuando un hechicero maldice a otra persona, y también cuando un hechicero conjura para hacerse rico.

Cuando un hechicero invoca poder para una maldición, la energía está destinada a separar todos los componentes contradictorios dentro de la personalidad de un enemigo. La maldición es un paquete de miedo, ira y confusión diseñado para enconarse en la psique de la víctima hasta que enferme o se vuelva loco. El peligro viene cuando la 'víctima' está más en equilibrio con su vida de lo que lo está el hechicero con la suya. Entonces la fuerza no encontrará mal con el que alimentarse, y retornará al pobre tonto que la conjuró y se dará el festín con él. Cuando la víctima es esencialmente inocente y el hechicero esencialmente corrupto, el poder fluye donde el trabajo sea más fácil y el hechicero saborea su propio veneno.

La mejor alternativa aquí sería simplemente no maldecir en absoluto. Puedes usar el poder mágico para autoprotección o para  defensa en caso de ataque, pero nunca será cosa de sabios iniciar hostilidades. Incluso el hechicero más negro tiene su propósito en el flujo del Destino, y si lo viola, el Destino tratará con él a su propia manera. A menos que alguien realmente te ataque, harás mejor en recordar tus propios negocios y dejar el mantenimiento de la paz psíquica a Dios.

El concepto de poder descargándose a lo largo del sendero de menor resistencia también se aplica a la hechicería hecha para producir abundancia material. La resistencia aquí no es la resistencia interna mencionada antes, sino en su lugar un producto de esa ley universal de la naturaleza: No Puedes Conseguir Algo Por Nada. No es calor residual, es el Departamento de Cuentas Cósmicas, y funciona como esto:

Si usas magia para sorber riqueza del mundo, fluirá desde la fuente disponible más cercana –tú y aquellos a los que amas. Si no tienes nada de valor para contribuir voluntariamente (digamos una habilidad o unas acciones comerciales), entonces el efectivo vendrá de cualquier cosa que esté a mano, indiferentemente de tus esperanzas y sueños. Las dos formas clásicas de 'éxito' aquí son las que resultan en liquidaciones de seguros y herencias. Las herencias implicarán la muerte de alguien querido, las liquidaciones de seguros la muerte o un daño sobre tu propia persona.

Una vez mantuve relación con un hechicero, un adepto por lo menos, que realizaba magia para conseguir dinero y recibió grandes cantidades en dos ocasiones diferentes. La primera vez iba en su moto y tuvo que frenar en pleno tráfico sobre una mancha de aceite. Su compañía de seguros fue bastante generosa. En la segunda ocasión se ganó una hernia mientras levantaba una caja de lechugas y consiguió tener una buena operación y meses de compensación del seguro laboral. Parecía satisfecho no obstante con el intercambio, lo cual supongo que era su prerrogativa.

Pero esto no quiere decir que no deberíamos usar magia para hacernos más ricos. El problema viene cuando intentas conseguir riqueza sin producirla, por ello lo que deberías es usar la hechicería para obtener el conocimiento y habilidad necesarios para adquirirla por ti mismo. Ya sea que conjures habilidad con los ordenadores (PCs) o un ojo previsor sobre el mercado de valores, estarás usando tu poder para mejorarte en lugar de pedirle riqueza a Dios. Después cuando finalmente tengas éxito, tu ajuste a la nueva situación será tu única preocupación, en lugar de una visita sorpresa por el hombre del cobro cósmico, el músculo espiritual que irrumpirá en tu vida y te romperá las piernas emocionales.


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Este texto ha sido extraído de un libro muy interesante que te recomiendo que compres para tu biblioteca personal en el siguiente enlace:



4 comentarios:

  1. Hola, Manon!

    Lo primero, muchas gracias por compartir las traducciones que subes al blog, así como el tiempo y el esfuerzo invertido en la labor.

    Tengo una pregunta respecto al tema: ¿Vas a traducir y compartir el libro al completo?. Me gustaría tener el libro en formato físico, pero no me puedo permitir el lujo de pagar los 100 y pico dólares que piden en Amazon y los pdf's no acaban de gustarme.

    ¡Muchas gracias por anticipado!

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    1. Hola Frater Cabal, en primer lugar agradecerte tus palabras y a continuación confirmarte que sí, el libro lo voy a subir progresivamente al blog hasta completarlo, de hecho ya está traducido pero iré compartiéndolo poco a poco hasta el final.

      Manon

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  2. Respuestas
    1. Gracias Iacco, me alegra que te guste.

      Manon

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