jueves, 25 de febrero de 2016

Dominio del Mundo Interior

Por Don Webb

Traducido por Shaagar del libro 'Guía del Tio Setnakht al Sendero de la Mano Izquierda'

(El presente artículo se ha publicado como apéndice al que subimos el 15/02/2016 en el enlace: Venciendo a Apep: Desintegrándose, dado que es mencionado en el texto y lo considero lo suficientemente interesante como para enriquecer al mencionado texto)



La base de la que parte el Sendero de la Mano Izquierda es que los seres humanos no son más que máquinas, pero potencialmente pueden convertirse en dioses. El primer aspecto que un humano ha de cambiar es su mundo interior. Se les ha enseñado –o más bien, han adquirido- una serie de pensamientos, nociones y conductas aleatorias y diversas, la mayoría de las cuales o bien lo entorpecen o en el mejor de los casos lo arrullan en un estado similar al sueño. Estas fuerzas sofocantes se agrupan principalmente en fuerzas que se oponen al cuerpo, la mente, las emociones y la voluntad. Cada una de estas ha de ser vencida.
Las fuerzas que se oponen al cuerpo son aquellas que acortan la vida, disminuyen la energía o atontan los sentidos. La mayor parte de las drogas recreativas, legales o ilegales, entran dentro de esta categoría como lo hace la mayor parte de la comida rápida. Ciertas actitudes culturales, tales como las presiones que hacen que las jóvenes se vuelvan anoréxicas, son igualmente de la misma naturaleza. Los factores medioambientales que envuelven a la gente (desde residuos tóxicos hasta ciertos tipos de iluminación fluorescente) también pueden debilitar. El Iniciado descubre estos factores mediante el análisis y los elimina de su vida. En su lugar él o ella adoptará un programa de entrenamiento para que el cuerpo haga aquello que desea. El mejor tipo de entrenamiento es aquel que o bien aumenta la autodefensa, como las artes marciales o la gracilidad, como la danza.
Las fuerzas que se oponen a la mente son aquellos hábitos nopensantes que hemos ido adoptando, creyendo que son pensamiento. Leemos los periódicos, vemos televisión y navegamos por la red aprendiendo qué difundir a través de nuestras mentes en imitación del pensamiento. El Iniciado empieza limitando su ingestión de medios de comunicación, y buscando aquellos medios que representen un reto a su manera de pensar presente. De este modo un liberal compra un periódico conservador, el aficionado paranormal lee el Investigador Escéptico, y así. Este reto deliberado es un primer paso. El segundo es un entrenamiento concienzudo, aprender a concentrarse, aprender a tener ciertos pensamientos a ciertas horas del día, y por encima de todo incrementar la memoria. Las fuerzas que se oponen a las emociones son aquellos hábitos emotivos creados por lo general por fuentes externas por motivos económicos. Nos encanta llorar, reír o tener miedo por películas por las que pagamos un buen dinero. Aprender a no llorar, reír o tener miedo en cualquier espectáculo multimedia es un comienzo. El iniciado del LHP tiene que vencer aquellas fobias (p. ej. miedo a volar, miedo a los perros, miedo a los perros voladores) que lo obstruyen. Ella o él aprenden a invocar ciertos estados emocionales por medio de un cuidadoso autoconocimiento y control de los sistemas de símbolos. El ser humano promedio sigue sus emociones; para el Iniciado del LHP, las emociones lo siguen a él o a ella.
Las fuerzas que se oponen a la voluntad son los hábitos de obediencia ciega a símbolos y señales externos. El Iniciado del LHP empieza su búsqueda no sólo por el rechazo a las ataduras sentimentales hacia las normas culturales, que la mayoría de la gente nopensante llama “buenas”, sino burlándose de tales ataduras de un modo Simbólico tales como una Misa Negra, un Sedej Negro[1], comer ternera (si has crecido como hindú), y formas similares. Esta postura antinómica no es diferente de las posturas de las que se burlan, pero causan irritación al público debido a que es un recordatorio a los durmientes de que pueden ser despertados y tales recordatorios son siempre dolorosos. Para aquellos de nosotros que llevamos ya tiempo en el LHP, a menudo olvidamos cuán dolorosa fue la luz para nuestros ojos cuando abandonamos la cueva. Después de que el iniciado ha roto con los sistemas de símbolos que enseñan obediencia, él o ella deben crear su propia cosmología. Es en este punto –cuando una imagen coherente y unificada del universo empieza a emerger de las cuatro áreas cuerpo, mente, emociones y voluntad- que el Iniciado tiene su primer bocado del Domino del Mundo Interior. 
Dominio del Mundo Interior significa una sensación de realidad y propósito en lo que uno hace. Todos hemos tenido estos momentos de poder, de saber que estamos vivos, y de que el mundo tiene sentido. Son momentos raros y habitualmente los atribuimos a desencadenantes externos, tal vez incluso a una fuente divina o misteriosa. Cuando descubrimos que podemos tener estos momentos a voluntad, entonces hemos empezado una tarea de Dominio del Mundo Interno que durará toda la vida. El nombre mágico de esta tarea es la Búsqueda de Sentido.






[1] Sedej: es un importante ritual festivo judío celebrado en la primera noche de Pésaj (el día 14 de Nisán).

lunes, 15 de febrero de 2016

Venciendo a Apep: Desintegrándose

por Setemheb
Traducido por Shaagar Snekkerson


Durante el conclave que se mantuvo en San Francisco el año 2000, el entonces Magus Webb comentó brevemente que uno de los aspectos únicos de la iniciación setiana era nuestra capacidad de tomar aquello que ocurre por debajo de la atención consciente, traerlo a la consciencia y después nuevamente soltarlo transformado para que lleve a cabo mejor su tarea.
Una de las áreas más poderosas en las que estamos sujetos a sistemas inconscientes es la de nuestros hábitos. Las conductas regulares y repetidas en la que nos involucramos determinan más que cualquier otra cosa la calidad de nuestras vidas. Como con la mayoría de los asuntos, de todas formas, los hábitos que tenemos son en gran parte el resultado de la casualidad y de los patrones que observamos en los que nos rodean.
Cambiar los hábitos no es para nada una tarea fácil. Para la mayoría de los humanos la perspectiva de realizar cambios en sus hábitos es tan desalentador que incluso a aquellos que se les dice que sus costumbres los matarán en un año o dos, pero que si realizan un cambio esta esperanza de vida podría ser ampliada, seguirán con sus letales hábitos hasta su letal término. Para un vistazo más concienzudo a este tema, ver Change or Die por Alan Deutschman.
Tu sistema cognitivo es capaz de cambiar con rapidez y de absorber nuevas materias. Esto lo convierte en una de los aspectos más fáciles para realizar cambios al Yo, pero también el lugar donde esos cambios son menos duraderos. Para que una nueva idea tenga cualquier efecto real en el sistema cognitivo necesita tener una tremenda cantidad de impacto que tome las riendas del cambio.
Contra aquello que el impacto cognitivo está trabajando es la inercia emocional. El sistema emocional, siendo en gran parte cíclico, tiende a tener un patrón relativamente establecido. Si pasas el tiempo suficiente haciendo gráficas acerca del tema es muy probable que observes que en algunos momentos del año estás más deprimido que otros, que ciertos momentos son mejores para empezar nuevos proyectos y que incluso acudes a los mismos manantiales emocionales una y otra vez a través de los medios de comunicación con el objeto de sentir aquello que tu sistema emocional espera sentir. Esta es una adaptación estable, y una que ha estado contigo durante el suficiente tiempo como para lograr que aún estés aquí. Como tal, ha puesto interés en mantener su estable inercia a pesar de lo que pienses tú acerca de querer cambiar.
Lo que aporta la inercia emocional puede ser considerado como ‘resistencia’. En términos de metáforas físicas, puede ser enfocado de tres maneras. La primera es la gravedad, donde tus acciones son dictadas en parte como resultado de toda la masa establecida de tus pasados hábitos. La segunda es como fricción manteniendo las cosas encalladas en el punto de contacto en el que se requiere una tremenda cantidad de esfuerzo para vencer la resistencia. En este caso la inercia emocional actúa como “pegamento” previniendo el cambio. La última es como la resistencia eléctrica, donde parte de la energía que está siendo transmitida a través de un sistema se pierde en forma de calor como resultado de la resistencia del material conductor a la conductividad . En este aspecto, los esfuerzos que estás haciendo para llevar a cabo un cambio están siendo quemados antes de que puedan tener algún efecto.
La ventaja de esto es que con el uso adecuado esta resistencia puede ser vencida y tu resistencia emocional reiniciada para proveerte de unos efectos beneficiosos, en vez de los perjudiciales.
Lo primero que necesitas observar para poder lograr esto es que no puedes simplemente abandonar los hábitos. Estos surgen como el resultado de rutas establecidas en tu neurología y tu fisiología que ya tienen su inercia por su lado. Abandonarlos tal cual sería imposible. De todos modos, reorganizando tu neurología y tu fisiología, estos hábitos pueden ser reemplazados por unos nuevos de un tipo similar.
No puedes solventar esa adicción a los copos de maíz que te sobreviene cada día a las 15:30 por medio de evitar cualquier tipo de carbohidrato, pero puedes aprender a comer alimentos con un índice glicémico ligeramente menor, como pueden ser las zanahorias, a las 14:30, una hora antes de que despierte tu ansia. No puedes dejar de fumar encadenándote a un radiador, pero puedes mantener un registro de cuándo sueles levantarte de tu mesa para hacer una pausa para fumar y salir a dar un paseo en vez de ello.
La verdadera clave para vencer hábitos es a través de la creación consciente de unos nuevos. La mayor parte del esfuerzo invertido en esto será en las fases iniciales de diseño e implementación. Como en un lanzamiento espacial, quemarás cerca del 85 % de tus esfuerzos en alcanzar la velocidad de escape desde tu pozo de “gravedad de costumbres”. A muchas personas este periodo les llevará unos 30 días antes de que el nuevo hábito empiece a ser una característica habitual de lo que realizan.
En términos de vencer la fricción, una de las maneras más efectivas de hacerlo es centrarse en primer lugar sobre aquellas áreas discutidas por el Ipsissimus Webb bajo el tema “Dominio del Mundo Interior” en Guía Esencial del Tío Setnakt al Sendero de la Mano Izquierda (que publicaremos en breve a fin de dar mayor comprensión a lo expuesto en este artículo. Nota del Traductor) como la primera cosa del día a llevar a cabo. Trabaja para pasar la primera hora del día atendiendo y entrenando los nutrientes y la fortaleza de tu cuerpo, la salud y el fluir de tus emociones, el contenido y las capacidades de tu intelecto y la claridad y autodiseño de tu daemon. Esto lubricará y hará flexibles a los aspectos de todo el complejo que forma tu yo a fin de reducir la fricción interna hacia el cambio. Piensa en este “Ritual del Dominio Interno” como una forma de higiene de todas las partes del Yo.
La razón para hacer esto al iniciar la mañana es porque es el momento del día en el que tienes más recursos relacionados con la fuerza de voluntad, al no estar minado aún por otros compromisos y distracciones. Además era durante la mañana temprano que los egipcios sentían que uno tenía el potencial de llegar a ser efectivo y establecer las condiciones para necesarias para el nuevo amanecer como Xeper[1] .
Una vez has fortalecido tu Mundo Interno, el siguiente lugar en el que se ha de centrar la atención de tus hábitos es sobre tu Dominio del Mundo Externo. De un modo ideal, esto tomaría la forma de destinar un par de horas de tiempo centrado sobre encarar las tareas y retos más importantes en  el mundo externo. Esto debe ser hecho con cero distracciones externas (teléfonos apagados, mensajes desactivados, correos electrónicos no atendidos) y estar basado sobre el cumplimiento de tus visiones a largo término. El tiempo específico variará dependiendo de la naturaleza de tu visión. Lo que alguien que quiere ser escritor de éxito necesitará hacer será muy diferente a lo que alguien que quiera ser un influyente deportista de artes marciales requiera. En todos los campos céntrate sobre aquellos problemas que se interponen en el camino de tus resultados a fin de reducir la resistencia a tus esfuerzos, después céntrate en establecer las estructuras que permitirán que surjan tus Victorias. Estas actividades formarán la base de tu “Ritual de Dominio Externo”.

Este texto ha sido traducido a partir del artículo original que se halla en el siguiente enlace:

La traducción del anterior artículo de esta serie, puedes hallarlo en el siguiente enlace:



[1] Don Webb define el concepto Xeper como algo parecido a “llegar a ser”. N. del T.

martes, 9 de febrero de 2016

Runear con las profundidades

por Jan Fries

(Traducido por Shaagar Snekkerson de 'Helrunar')

Hasta ahora, he tratado de proveerte todo un conjunto de nuevas herramientas y técnicas. Estas herramientas son los signos rúnicos y símbolos similares, las técnicas son las prácticas tales como la adivinación, el grabado de sigilos, la canción, la postura, la proyección astral, etc. Los artículos acerca de historia y etnología deben haber dado consistencia y convicción a los signos. Los diversos experimentos pueden haber generado algunas experiencias nuevas las cuales, espero, hayan enriquecido tus patrones de ritual y celebración.
Ahora llegamos a un tema muy querido para mi corazón. Es la exploración de nuevo territorio. Tal vez estas líneas tendrán más sentido para tu subconsciente que para ti. Previamente, he tratado acerca de métodos particulares y técnicas específicas. Ahora me gustaría ‘runear’ acerca de los patrones que hay tras la técnica, acerca de las estructuras de la consciencia y acerca de los modelos que parecen describirlas. Este capítulo presentará varios modelos. Como aquellos de los capítulos previos, pretenden organizar la experiencia. No pueden representar ‘la verdad’, ninguno de nosotros está equipado para experimentar nada que no sea una verdad personal, ni describen la ‘realidad objetiva, cualquiera que esta sea. Ninguno de estos modelos es estrictamente verdadero o real, pero si los pones en práctica hallarás que producen resultado.
La ‘verdadera historia’ de las runas, por ejemplo, importa muy poco comparado con la cuestión de qué debes hacer con ellas. La ‘naturaleza real’ de la mente subconsciente es menos importante que el ‘¿cómo entro en contacto con ella?’. Tampoco estoy hablando solo de runas, hay varias corrientes mágicas  (o visiones del mundo) tejidas en esta red. Han hallado una conexión con la tierra alrededor del futhorc, pero pueden ser fácilmente aplicadas a cualquier otro sistema de simbolismo y práctica mágicos.
Con la suficiente experiencia puedes olvidarte de los signos rúnicos y reemplazarlos con cualquier otro simbolismo mágico que se te antoje. Hay un núcleo secreto en toda la magia(k); el corazón y la lengua del Helruning, de hablar con lo profundo. Recordemos, Hel es el reino y consciencia de lo oculto, olvidado, reprimido y no nacido, la velada tierra del intersticio, la tierra de allende más allá de los límites de nuestra mente, el abismo de horror y dispersión, la tierra de origen e inocencia y la vastedad que desafía a nuestra comprensión. Hel[1] o Helja también pueden ser consideradas como entidades, una personificación del reino profundo, y su representación antropomórfica nos da la oportunidad de una comunicación directa –podemos hablar con el sentimiento de estar hablando con una amiga. El Helrunar aprende a ser amigo de esta entidad y a runear con ella.
Runear es hablar, cantar, corear, susurrar, gritar o guardar silencio. Hel y Helja, como entenderás, son metáforas que describen ciertos fenómenos y permiten ciertos modos de interacción. Estas no son la verdad al completo, pero es lo suficientemente cierta para nuestros propósitos. Otras metáforas para el reino profundo ofrecen diferentes, e igualmente válidas, visiones de lo inexplicable. En psicología, las extensiones ocultas son denominadas a menudo ‘la mente subconsciente’ o ‘el inconsciente’, significando aquellas partes de nuestros yoes las cuales no percibimosla mayor parte del tiempo. La mente inconsciente no lo es para nada, de hecho es mucho más consciente de lo que lo somos nosotros, dado que recibe una inmensa cantidad de información sensitiva, mucha más de la que pueden manejar nuestras mentes cotidianas. ¿Eres consciente ahora mismo del latir de tu corazón, del ritmo de tu respiración, de la química de tus jugos gástricos, de tu producción de hormonas o del tono muscular de tu pie izquierdo? ¿Sabes cómo reír, caminar, nadar o ir en bicicleta? ¿Cómo te lo manejas para dormir y cómo te levantas? ¿Puedes recordar cómo aprendiste a estar de pie, a caminar, a correr? Tu mente subconsciente sabe estas cosas y las hace para ti. Incluso ni has de estar atento a ellas, puedes hacerlas y ocurren ‘automáticamente’. Aprender a caminar fue muy difícil cuando eras pequeño. Hoy día lo haces incluso sin darte cuenta. Y exactamente del mismo modo has aprendido a hacer millones de cosas difíciles, y las has aprendido tan bien que incluso ni tan solo has de estar atento a ellas. Esto te permite concentrar tu atención en otras actividades.
La mente inconsciente tiene un fantástico abanico de estrategias, hábitos y rutinas que nos mantienen en acción y sostienen el modo en el que vemos el mundo, nuestros conceptos de la realidad. Es más, contiene un inmenso almacén de recuerdos de hechos e impresiones sensitivas y tiene métodos para usar este material de un modo creativo. Por la noche crea completos mundos oníricos a partir de este material, por el día recibe una abrumadora inundación de datos procedentes de los sentidos, los ordena de acuerdo a su criterio, los filtra de acuerdo a sus prioridades, proveyendo a la identidad consciente de un pequeño rango de experiencias seleccionadas y ‘olvidando’ (almacenando) el resto. El resultado de este selectivo y constructivo proceso es aquello que consideramos ‘realidad’.
La realidad funciona por medio del hábito. También hay funciones internas. ¿De dónde vienen las visiones oníricas? ¿Cómo surgen los pensamientos? ¿Piensas en imágenes, en palabras o en sentimientos? ¿De dónde proceden?¿Es tu ego, o algún aspecto subconsciente del ‘yo’ lo que crea tus estados de ánimo diarios, tu nivel de energía, tus reacciones espontaneas, los impulsos de deseo y temor que te motivan? ¿Cómo crea la mente subconsciente nociones como la simpatía, la antipatía, la duda, la esperanza, la creencia, la confianza, la responsabilidad,  el remordimiento, la vergüenza, el tedio, la ansiedad, el entusiasmo, etcétera? Todas estas características crean un clima, una atmósfera, que dan sustancia a tu realidad. Puedes pensar que tomas tus propias, conscientes y razonables decisiones, pero tu decisión solo parecerá, sonará y la sentirás bien cuando la mente subconsciente esté de acuerdo. Más a menudo que a la inversa es la mente profunda que provee impulso, elección y motivación, y es el consciente ‘Yo’ que los recibe, encuentra algunas razones y explicaciones para todo ello y piensa que ha llegado a una decisión sensata. La sanación y la plenitud dependen de la buena comunicación con el reino profundo. Las personas razonables que luchan contra las creencias inconscientes se ponen enfermas o algo aún peor, se desconectan de su núcleo viviente de dicha, inspiración y vitalidad.
¿Cuál, entonces, es la naturaleza y voluntad de esta ‘mente subconsciente’? Dado que tiene lugar en su mayor parte fuera de nuestra atención cotidiana, y todo lo que percibimos es lo que ella nos muestra, esta cuestión es bastante difícil de responder. Lo curioso es que la conducta de la mente inconsciente es que parece concordar con lo que creemos acerca de ella. Sócrates lo llamo su ‘dæmon’ y estaba agradecido por la inspiración que aportaba. Abramelín la llamo su ‘Santo Ángel Guardián’ (SAG) y ofreció oración y actos de agradecimiento por ello. Crowley, que usaba el método de Abramelín para tener contacto con su Santo Ángel Guardián, lo considera la fuente de su genio artístico y lo consideró la fuente de sus mejores poemas y rituales mágicos. Habitualmente, explico al ‘SAG’ como un fenómeno que puede ser considerado la expresión personificada de la mente inconsciente, o como una entidad separada con poder e inteligencia sobrehumanos. Ambas explicaciones son bastante ciertas, y hay muchas otras con la misma validez. En este caso, la descripción mágica del reino profundo es mucho más eficiente que la psicológica. Demasiados psicólogos ven a los aspectos del subconsciente como una amenaza potencial.
Ahora bien, es cierto que la mente subconsciente puede causar problemas, pero no es por eso por lo que está ahí. Tales problemas pueden surgir por medio de los malentendidos entre la mente consciente y el reino profundo, pueden ocurrir cuando la mente profunda aprende el tipo de estrategias erróneas o se adhiere a métodos caducados. Todo esto puede ocurrir, pero no es lo que debería pasar. La mente profunda trata de hacerlo lo mejor que puede para todo el sistema, y si encuentra métodos ineficaces, hará lo mejor que pueda para cambiarlos. Si quieres realizar una curación tendrás que pedirle a la mente profunda que lo haga. La mente consciente, la identidad razonable, no puede hacer este trabajo por sí misma. Los cambios reales, las transformaciones de vida y experiencia, proceden de la mente subconsciente. Encontrarás que esta quiere curar y hará maravillas para mejorar la situación. El sistema funciona a partir de una retroalimentación positiva. Cuando los aspectos conscientes e inconscientes aprender a trabajar en amistosa cooperación, la curación ocurre de un modo natural.
El chamanismo ofrece otro molde interesante. Un chamán no hablará de cosas tales como una ‘mente subconsciente’ que es un concepto muy abstracto y oscuro, sino de una variedad de ‘espíritus’. Estos son considerados entidades definidas. Habitualmente, un chamán trabaja con espíritus que aparecen con una forma natural. Hay espíritus-bestias, plantas, árboles, hongos, piedras, gemas, personajes ancestrales, figuras arquetípicas (tales como ‘el primer chamán’), seres míticos, espíritus del paisaje, de las estrellas y seres del más allá, etcétera. Todos ellos representan partes de la mente subconsciente, pero son tratados como si fueran entidades individuales. Estos espíritus tienen propósitos definidos. En muchos de los modos chamánicos de ver el mundo, la mente es considerada como un sistema ecológico con muchas formas de vida que dependen las unas de las otras. En una mente saludable, el sistema está en equilibrio y todos los seres obtienen lo que precisan. Aquello que el psicólogo llama  el ‘subconsciente’ es la suma de todo el sistema ecológico. Los chamanes lo describen como el gran espíritu que une y armoniza la vida. Cuando una persona enferma, el chamán considera a la enfermedad como el trabajo de un espíritu irritado o infeliz. Puede parecer tosco si has aprendido que debes encontrar la ‘causa real’ de un trastorno a través de años de psicoanálisis, pero entonces debemos recordar que la tediosa tarea del análisis produce razones, no curación. Si preguntamos ‘por qué’ obtendremos cualquier cantidad de justificaciones e historias personales.
El chamán dice ‘los espíritus lo hicieron’, y procede a hacer algo al respecto. Bastante a menudo halla que el llamado ‘espíritu irritado’ no es malo sino que simplemente está tratando de seguir su naturaleza esencial. Podemos llegar a algún acuerdo con ello, encontrar un acuerdo aceptable para todos los implicados. Algunos espíritus están furiosos al sentir que la mente consciente los está restringiendo. Cuando no le permito a mis espíritus animales suficiente acción, movimiento físico, consciencia corporal o sexo, sin duda se ponen algo inquietos al principio, llegando a estar finalmente furiosos al final. Todas las partes del yo quieren seguir su naturaleza, y si lo ignoras, restringes o niegas, encontrarán maneras de decírtelo. Algunas de estas pueden ser bastante desagradables, así que por qué no decirles de vez en cuando ‘¡eh! , ente subconsciente ¿tienes un mensaje para mí? ¿Alguna parte de ti desea contarme algo?’
¿Suena esto demasiado simple? ¿Has de hacerlo más complicado por medio del uso de un círculo consagrado, una varita de oraciones, un símbolo sagrado, incienso especial, rituales, ayuno, ropajes y, vete a saber cuántas cosas más en las que puedas creer? Es tu sistema de creencias el que determina si el rito funciona. Si crees en procedimientos complicados y un serio estudio de lo oculto ciertamente habrás conseguido lo que pediste.
Los múltiples espíritus que pueblan el mundo del chamán están a menudo coordinados por un espíritu más grande, que actúa de ayudante para él. Un chamán puede vivir con varios espíritus guía, que realizan adivinación, exorcizan influencias no deseadas, controlan los rituales, curan enfermedades, proveen poder, ofrecen consejo y cosas así. Tales espíritus poseen bastante capacidad de sentir e individualidad.
Pueden ser considerados identidades alternativas del chamán. En su propia función especial son mucho más eficientes que la mente consciente. Muchas tradiciones mágicas sostienen que es difícil entrar en contacto con tales seres. Esto puede ser cierto en ocasiones, pero no siempre es así. Algunos espíritus, especialmente los más poderosos, como el Ángel Guardián del sistema de Abramelín pueden necesitar meses, si no años de intenso ritual, oración y purificación. Otros pueden venir por su propia iniciativa cuando ha llegado el momento, y aparecer en sueños y visiones para decirle al chamán que desean ser integrados.
Este es uno de los aspectos de la magia(k) que es frecuentemente ignorado. Los espíritus y formas divinas quieren ser aprobados, quieren estar integrados en el ritual, quieren que se les viva en la propia carne. No es suficiente la simple contemplación de tales cosas, el chamán debe permitir a los espíritus actuar a través de su cuerpo, permitirles obsesionar, tomar el control. Esto lleva una cierta cantidad de confianza y experiencia.
No tengo intención alguna de discutir si los ‘espíritus’, ‘Egos’, ‘Ángeles Guardianes’ o ‘mentes subconscientes’ existen o no, estos términos no tienen significado. Si los usamos por pura práctica, de todas formas, hallaremos que pasan cosas. Cuando hablamos de la ‘mente subconsciente’ no tenemos que definir lo que puede o no puede ser; la cuestión es que algo responde. ¿Quién? Depende de tus creencias.
Austin Spare señaló que contra más estés interesado en ti mismo, más estará el yo interesado en ti. Como remarcaron Richard Bandler y John Grinder, no hay partes inútiles o problemáticas en la mente. Cada parte, como cada forma de vida de un ecosistema, actúa lo mejor que puede para cumplir una función útil en el conjunto. Tal vez usa estrategias problemáticas para llevarlo a cabo, pero en esencia, su función se entiende que es buena para ti. Si aceptamos este punto de vista, los cambios se convierten en una materia bastante fácil; simplemente hemos de hallar mejores estrategias para mejorar la situación. Entonces uno de los problemas en este proceso es el hecho de que muy pocos de nosotros nos molestamos en considerar el reino profundo. Al crecer todos recibimos mucho condicionamiento negativo, tristes creencias acerca de la necesidad del deber, el sufrimiento, el dolor, la decepción, etcétera. Todas estas cosas disminuyen la sensibilidad. Esta es la barrera, el caparazón de armadura que mantiene al ego apartado del yo y del mundo que le rodea. Si queremos contactar con los aspectos de nosotros mismos que esencialmente  son una celebración de la vida, hemos de ir más allá de la barrera, hemos de encontrar modos de suspender las creencias restrictivas lo suficiente como para que la mente profunda reciba un estímulo que la haga cambiar. Hemos de hablar un lenguaje que dicha mente profunda entienda. También hemos de decirlo de un modo que no haga que el ego abandone la resistencia.
Aquí surge la importancia del trance, que deja en suspenso las creencias limitadas del ego y abre su realidad a nuevas oportunidades, y a sutiles sugestiones que se deslizan sin que el ego las perciba. El trance es un fenómeno a menudo malinterpretado, dado que mucha gente tiende a tener firmes y dramáticas nociones acerca de ello. Los trances introvertidos o místicos se supone que se han de parecer a una parálisis total ocurriendo en alguna postura sagrada, completados con un total privación de los sentidos y, además, una generosa cantidad de amnesia, mientras que los trances extrovertidos o chamánicos vienen en un paquete que incluye temblores violentos, ojos en blanco, boca soltando espuma, una deplorable falta de modales y un completo ‘apagón’ de la identidad consciente. Por supuesto que tales trances ocurren en ocasiones, pero por lo general son raros y bastante innecesarios (a menos que uno  considere que dar el espectáculo forma parte del proceso). La mayoría de trances son tan comunes que no se les reconoce como tales. ¿Qué ocurre cuando un amigo te cuenta una historia? Todo lo que tienes es una escueta selección de palabras, símbolos que significan una cosa para tu amigo y otra para ti. De todos modos, tu mente lo viste todo en forma de imágenes, sonidos y sensaciones hasta que la experiencia es vívida y tu reacción intensa. En cierto sentido, un buen contador de historias es un maestro de la hipnosis.
Uno de mis juegos favoritos es observar a la gente en el metro. En el momento en que han bajado la escalera mecánica y han entrado en la plataforma, una curiosa transformación les ha sobrevenido. La temporización cambia –cuando entran en el tren sus cuerpos muestran todo tipo de síntomas relacionados con el trance (es decir, conmutando del sistema nervioso simpático al parasimpático). Su tono muscular cambia, lo que relaja la cara y la postura, y así actúa también el color de piel y la frecuencia respiratoria. La educación requiere que las personas no se miren unas a otras así que todo el mundo mira hacia una vaga nada y espera. Pronto bastante gente empieza a alucinar, es decir, a soñar despierta, a revolcarse en los recuerdos, a mantener diálogos internos, a dormitar o a centrar sus atención en un libro o en un periódico, lo que rápidamente acapara toda su atención. Algunos de ellos caen tan profundamente en su trance que olvidan apearse y ‘despiertan’ con un sobresalto. Al abandonar la estación sus caras vuelven a estar de nuevo con la habitual máscara tensa. Estas personas experimentan un trance pasivo inducido por medio del aburrimiento, la espera, la falta de interés, la monotonía de la experiencia, etc. y no se dan cuenta de ello. Lo mismo ocurre durante las conferencias y las clases aburridas, durante los trayectos largos en coche o en tren y con cualquier otra actividad que se repite de un modo automático. Si cierras los ojos, te relajas, te calmas y centras tu atención en una palabra, una imagen, un sentimiento, etc., obtienes exactamente el mismo efecto.
‘Convirtiéndose en árbol’, ‘mezclándose con el entorno’, ‘contando la respiración’, contemplando un símbolo’ y otros ejercicios de este libro usan el mismo método. Estos trances pueden ser más intensos que los de tipo cotidiano dado que capturan tu atención en mayor medida, pero es una diferencia en el grado, no en la naturaleza. La consciencia de la actividad interna recude la consciencia de lo externo y a la inversa. Algunos trances, como los conseguidos por agotamiento, crisis o por estar enamorado, tiñen por completo la visión de lo externo, en caso que esta realidad llegue a percibirse.
Los ‘trances activos’ son un fenómeno similar. Si bailas y suena un ritmo monótono en un gong, campana, tambor o en unos cascabeles por el tiempo suficiente, caerás en el típico trance chamánico. Cualquier palabra, gesto, movimiento o sonido que es repetido por un periodo lo suficiente largo induce el trance, y muy poco importa si ocurre bailando, cantando, orando o montando en bicicleta o corriendo por el parque, lavando ropa a mano o haciendo el amor. Ciertamente, un buen baile es también un modo natural de trance.
Estos son trances ‘activos’ o extrovertidos en cuanto funcionan por medio de hacer algo externo de un modo repetido. La canción y danza rúnicas son buenos ejemplos de este tipo de cosa. Por supuesto, la distinción entre trances ‘activos’ y ‘pasivos’ es relativa. Ambos métodos pueden ser combinados fácilmente y causarán mucho mejores resultados que una especialización.
¿Qué es, pues, el ‘trance exactamente? En cierto sentido, la experiencia estrecha tu campo de atención (es decir, olvidas todo tipo de cosas no esenciales) pero por otro, lo intensifica. Dibujar imágenes, hacer música, realizar cálculos matemáticos, hacer el amor, salir a hacer un largo paseo, leer libros (y escribirlos) todos son estados de trance. La ‘profundidad’ de estos depende de lo que te involucres en ellos. Otro aspecto de este proceso es el cambio de conciencia, lo que resulta en una percepción diferente. Un problema que parece desesperado en el estado consciente habitual puede mostrarse de un modo bastante diferente durante el trance. Tal vez percibas con gran detalle, o puede ser que tu intuición funcione más fácilmente. Los impulsos compulsivos pueden desvanecerse y posiblemente encuentres nuevas posibilidades, nuevos modos de percibir y hacer tu voluntad. La mente subconsciente es contactada con mayor facilidad en estos estados y sus respuestas son percibidas con gran claridad.
La hipnoterapia usa el trance para aportar más libertad a la mente. Lo mismo ocurre en la mayoría de sistemas de meditación y magia. El trance profundo de todas formas, no es necesariamente equivalente a la eficacia. Los psicólogos han malgastado décadas en el intento de medir la profundidad del trance con un par de experimentos atolondrados que pueden o no tener algo que ver con la curación. El verdadero milagro es que la mente subconsciente de nadie no está interesada en jugar a tales juegos de modo alguno. Un trance profundo no es garantía de curación o de aceptación de la sugestión, es simplemente un estado de consciencia. A veces necesitamos trances profundos para tomar contacto con la mente subconsciente y a veces unas pocas palabras adecuadas en el estado de vigilia habitual harán el trabajo igual de bien. Lo que cuenta es el efecto de la operación, no las medidas que tomamos para lograrlo.
En el Helruning observarás que los estados de trance son fenómenos comunes, útiles y naturales que acontecen con frecuencia. Estos estados, de todos formas, son solo las puertas. Alcanzarlos no significa nada, la verdadera cuestión es lo que haces con ellos. La respuesta vendrá de tu mente subconsciente. (Acerca del tema del trance recomiendo de todo corazón Tranceformations de Richar Bandler y John Grinder, e Hipnotic Realities por Milton Erickson y Ernest Rossi.)
En un estado de trance, la mente puede quedar libre para aceptar cambios en su estructura de creencias, en el caso de que estos sean acordes a la voluntad del subconsciente. La idea de que las personas en trance aceptarán cualquier tipo de sugestión es un mito. En trance, la gente está habitualmente mucho más en contacto con los aspectos de su verdadero yo y reconocerá sugerencias hostiles muy fácilmente. Las sugestiones que aceptan son aquellas que están en sintonía con su mente subconsciente, que sabe bastante bien lo que es bueno para el conjunto. Puede surgir el conflicto cuando la mente consciente, el ego, trata de controlar al todo y pretende saber lo que es bueno para él. Esto ofrece una pista de por qué la sugestión mágica es a menudo bastante abstracta o velada, en forma de símbolos, palabras de poder, gestos sagrados, etc. La creencia simbólica, las runas por ejemplo, es fácil de entender para las partes profundas de la mente, mientras que el ego apenas puede captar su significado o inmiscuirse en el proceso. Así, las runas han sido llamadas sugerencias.
Las sugerencias son una materia bastante habitual. Todo el mundo hace sugerencias en todo momento, claras, difusas, indirectas, conscientes e inconscientes e incluso sugerencias que se contradicen a sí mismas. Sugerimos aquello que experimentamos y creemos con todos los aspectos de nuestro ser, sea por medio del habla y el silencio, la postura, el movimiento, el gesto, el ritmo, el volumen del sonido, el tono energético, el olor, el sabor, el énfasis, etcétera. Todas estas sugerencias son entendidas como mensajes por la gente (y otras formas de vida) que está a nuestro alrededor, conscientemente o no, así que incluso si tratamos de estar en silencio, el propio silencio es un mensaje. Estamos sintonizados con la comunicación y no podemos evitar la comunicación, del mismo modo que no todo lo dicho es un mensaje válido. Entonces, mientras que cada forma de comunicación es sugerencia, parece haber diferentes grados de validez para nuestro mensaje. Aceptamos fácilmente las sugerencias que apoyan la realidad acerca de nosotros mismos (al fin y al cabo, refuerzan aquello que consideramos realidad), pero no aceptamos con mucha facilidad aquellas sugerencias que contradicen nuestra visión del mundo. Las buenas sugerencias son a menudo aquellas que no contradicen una creencia dada sino que la mejoran. La mente subconsciente generará la realidad en la que el ego cree y el ego creerá en dicha realidad, diciéndole así a la mente profunda que produzca más de todo ello. Si quieres cambiar la realidad, aprende a creer que la realidad puede ser cambiada. Si puedes conseguir creer que la realidad puede ser cambiada fácilmente, con elegancia y rapidez, y que tal cambio es agradable, vas por el buen camino de unirte al Helrunar. La mente profunda aprenderá que produce más afecto y dicha apoyar este tipo de creencia y hará que se vuelva real.
Cuando practicas canciones y posturas rúnicas tal vez observes que ciertos gestos estimular determinadas formas de consciencia. Algunas formas rúnicas parecen elevar el foco de atención, como 
 mientras que otras parece que lo hagan descender, como
etc. A menudo esto es acompañado por una sensación de poder dirigiéndose hacia arriba o hacia abajo. Otro grupo parece centrarse en las partes centrales, como son



y aquellos que desplazan la atención como



etc. Desplazar la atención es una de las formas de cambiar la consciencia. Un ejemplo. Mover la atención hacia afuera reducirá la consciencia de las actividades internas, es fácil olvidarse a uno mismo cuando uno espera, oye o siente algo externo interesante, al igual que es fácil olvidar el mundo exterior cuando la actividad interior capta la atención. Un dialogo interno interesante reducirá la consciencia del mundo externo y del mismo modo intentar escuchar al mundo exterior acallará el dialogo interno. La mente consciente parece tener dificultades en estar consciente de los estímulos internos y externos al mismo tiempo, y cuando trabajamos con ambas representaciones simultáneamente (p. ej. imágenes internas y visión exterior, voz interna y palabras externas, sentimiento íntimo y tacto externo, etc.) podemos hallar algunos interesantes estados de confusión y/o magia(k),

Muchas prácticas mágicas desplazan la atención hacia un estado intermedio, en él no estamos ni completamente conscientes de lo exterior ni de nuestras realidades internas. Abrazamos un fluido tercer estado que abarca ambos intervalos. Se debe remarcar que la atención intermedia es un estado (o no-estado) en el que la consciencia (y la realidad) pueden ser fácilmente cambiadas. Ocurren cambios similares cuando desplazamos la atención en altura. Atención al nivel del ojo (sea externa o interna) es algo muy diferente a la atención a nivel del corazón, o de la ingle. En cada uno de estos casos respondemos de modo diferente a la realidad que percibimos. ¿Qué le ocurre a tu estado de ánimo cuando miras al suelo durante media hora? ¿Qué ocurre cuando vas a contemplar aves y miras hacia arriba durante un tiempo ¿Hay alguna diferencia?
Espero que no te tomes estas palabras como un evangelio, compensa más el experimentar. Hallarás que ciertos picos de atención están enlazados con ciertos estados de humor y sentimientos. Encontramos un modelo similar en The Fire from Within de Castaneda. En su sistema, la atención se describe como un punto brillante de consciencia que ‘ensambla’ la realidad de acuerdo a su posición. En el taoísmo, la misma idea está simbolizada por un dragón que danza a través de océanos de infinitud, jugando con una perla de fuego. Esto es mucho más que solo una bella imagen. El estilo Dragón del Wu Shu contiene muchos movimientos que ciertamente cambian la posición de esta perla de fuego y mueven la atención a voluntad para cambiar el mundo.
Los cultos arácnidos usan un modelo similar. El aura humana se imagina como un capullo o red y la araña (la atención) se desplaza a su alrededor. La posición de la araña determina la naturaleza de la realidad en que se está creyendo. ¿Tengo que añadir las cabalgadas de Odín / Wodan en su caballo de ocho patas? Menciono estas cosas en detalle porque pienso que son campos de investigación útiles. Las posturas rúnicas no son tan específicas como el modelo de la perla de fuego, pero en conjunto parecen producir efectos similares. Si te sientes ‘elevado’ o ‘enraizado en la tierra’ tras tu práctica sabrás a dónde fue tu atención.
Por ahora ya debes tener alguna experiencia en el uso de formas rúnicas y sigilos para comunicar sugestiones a lo profundo. Aquí están otros modos. Prueba la danza rúnica. Puedes deletrear una corta y positiva palabra clave en posturas rúnicas y repetirla hasta que se convierta en una danza. Otro modo sería pedir a la mente profunda algunas runas para crear una buena danza con el mismo propósito. Las seleccionas por medio de la adivinación. Después realizas los movimientos repetidamente hasta que la secuencia quede automatizada y el conjunto induzca a un placentero trance.
La danza, pienso, es uno de los campos de la magia(k) y la autoexploración que ha sido gravemente descuidada por la tradición ocultista occidental. La mitad de la psicoterapia ordinaria podría ser evitada si la gente se tratara por medio de la danza quince minutos cada día. Lo mismo aplica a la magia ceremonial tradicional . si quieres poder, ¿Qué tal si bailas hasta que lo obtengas? La danza rúnica, por cierto, no necesita ser específicamente una ‘danza rúnica’. Muchos de los gestos son tan simples y naturales que, de todos modos, ocurren. Si danzas del modo lo bastante salvaje, unos pocos de tus gestos se parecerán a signos rúnicos. El tema es también interesante para sesiones de grupo. Parte del grupo puede cantar/vibrar una runa dada mientras el resto de intérpretes danzan. Tal vez tú, personalmente, te sientes cohibido al danzar en privado. Bien ¿no es una maravillosa oportunidad para pedir ayuda a tu mente profunda? Si lo pides bien, te dirá cómo hacerlo. Si lo pides muy bien, te encontrarás haciéndolo. Visto de este modo, una dificultad es una encantadora oportunidad para aprender algo nuevo.
Otra herramienta útil es el realizar gestos con las manos, o ‘mudra’, como se le denomina en algunos sistemas hindúes. habrás visto las páginas de imágenes que muestran diversos signos realizados con la mano que más o menos se parecen a runas. La mayoría de las runas se pueden realizar con una o dos manos. En conjunto, tales gestos no son tan intensos como la práctica de la postura completa, pero tienen sus propias ventajas. Cuando tengas algo de práctica y sepas tu modo de actuar con las runas, cada uno de los símbolos tendrá una asociación. Si has trabajado bien, cada signo estará conectado con ciertas imágenes, mundos internos y sensaciones corporales, es decir, tendrá su sentido en los tres canales sensuales principales.
En el lenguaje de la PNL, dirás que los signos están anclados a ciertos estados de consciencia y que puedes hallar acceso a estos estados por medio del uso de los signos. Los gestos manuales son simplemente esto; útiles ganchos para pulsar recursos de energía y consciencia. Puede que no sean tan intensos como la postura completa y la evocación cantada, pero pueden practicarse mientras se está esperando el autobús. Tales anclas son útiles para momentos de problema y crisis, cuando la mente se siente trastornada y quiere cambiar su consciencia. Por supuesto tendrás que trabajar con los gestos por un tiempo para asegurarte de que se hallan efectivamente conectados con sus estados de consciencia correspondientes, pero una vez esta conexión queda realizada, la mente enfocada en el gesto de la mano aportará poderosas sugerencias al reino profundo.
Me gustaría añadir que la mayoría de los aspectos de la magia(k) ritual funcionan con tales anclas. La varita es solo un palo de madera o metal. La consagración y la práctica repetida la conectan con el reino subconsciente de la voluntad. Una vez que está hecha esta conexión, el mago portador de la varita halla acceso de un modo natural a la Voluntad. La magia(k) ritual usa docenas de tales anclas: ropajes, campanas, incienso, mobiliario de templo, círculo, corona, espada, varita, cáliz, pentáculo, talismanes, fetiches, signos de los dioses, velas, palabras de poder, gestos e incluso el patrón de aplicación de dichos gestos son anclas que pulsan y activan partes específicas de la mente. Un buen mago puede crear y disolver tales anclas a voluntad. Un principiante habitualmente depende de ellas y cree que el poder reside en los objetos, no en las asociaciones que los conectan a la mente profunda. Este es el motivo por el que los principiantes coleccionan costosos juguetes mientras que los expertos pueden improvisar con rapidez.
Bien estas son algunas de las maneras de hablar o runear con la mente profunda, y a veces esta capta el mensaje mientras que la mente consciente no se da cuenta de nada. Nema escribió: ‘no importa a qué mente uno le hable la verdad, dísela a la que escucha’- Al igual que puedes estimular a tu mente subconsciente por medio de prestarle atención, pidiéndole ayuda y dándole las gracias por las cosas que hace por ti, también puedes estimular la mente profunda de otros.
Prueba esto, toma una persona que no esté muy sintonizada con lo profundo. Cuando observes que está en dificultades, di ‘¿por qué no se lo pides al subconsciente?’ Cuando observes que ella/él tiene una buena idea, di ‘¡eh! ¡Qué maravilloso subconsciente tienes! ¡Mira qué buenas cosas hace para ti! Cada vez que haces esto, le das al subconsciente una cierta cantidad de afecto. Pronto hallarás que él responde y produce el tipo de fenómeno por el que obtiene reconocimiento y afecto.
No importa si la persona con la que pruebas tiene alguna idea acerca de la naturaleza de la mente subconsciente. Te sorprenderás cuánto le gusta ser recordada y aceptada. Pruébalo con unas cuantas personas y presta atención a las pequeñas señales, gestos, movimientos, ideas, impulsos espontáneos, etc. que puede usar como respuesta. Por sobre todo, pruébalo contigo.
Hemos tratado acerca del habla. Escuchar es igual de importante. Tu mente profunda te dará gran cantidad de realimentación una vez que empieces a estar atento. Te dirá muchas cosas, en imágenes, palabras o sensaciones, y estos tipos de respuesta son esenciales para la comunicación. Si simplemente hablas sin esperar respuesta bien puede pasar que te ignore y con razón. Estamos tratando con una entidad viva, no con una máquina, así que debemos olvidarnos del ‘ordenar’, ‘encargar’ o ‘programar’. Una buena sugerencia es una petición, no una orden, y funciona debido a que fortalece la voluntad mutua del completo sistema. Lo que queremos es amistad y cooperación con la mente profunda. No la obtendremos si ignoramos sus necesidades o tratamos de ir dirigiendo. Siempre tendrás feedback, pero a veces puede ser difícil de reconocer. Si es sutil, habrás de observar muy atentamente. A veces ocurre que no puedes entender el mensaje que recibes. En este caso puedes pedir a la mente profunda que sea más clara y si quiere que la entiendas, lo hará. Con práctica, aprenderás a hablar en un lenguaje que lo profundo entienda e igualmente aprenderá a responder de un modo que sea claro para ti.
Otro modo de comunicación es la proyección astral. Esta técnica te permite experimentar una parte específica del subconsciente por medio de ‘viajar por él’. Tu presencia plantea la cuestión y tu subconsciente responde generando un escenario, personas, eventos y percepciones. Este método es útil debido a lo directo que es, te permite interactuar con cualquier parte de la mente subconsciente directamente. La mente profunda crea un sueño en el que puedes moverte y actuar. De esta manera puede ser que halle material ‘psico-activo’ y tratar con él al instante. Un buen viaje astral es ‘real’ en el sentido en que representa actividad subconsciente con una clara percepción de vista, sonido y sensaciones. Tu trabajo no es tan pasivo como en muchas formas de meditación, sino activo, dado que el entorno es fluido y puede ser cambiado mientras tú cambias. Tal evento/experiencia causa transformación desde dentro. Algo muy similar a la proyección astral ocurre cuando el Helrunar sale a dar un paseo por la naturaleza. En el salvaje y viviente mundo encontramos la mente grupal de toda-vida, y dado que somos parte de este yo mutuo, estamos tratando con nosotros mismos en una serie de diferentes aspectos. Cuando nos dirigimos a la naturaleza entramos en un reino completamente vivo. En tales entornos, el yo mutuo o la todo-vida puede comunicarse con nosotros con bastante facilidad. Tal vez nuestras mentes conscientes solo percibirán los mensajes más obvios, un pájaro en movimiento, una piedra de un color peculiar, un árbol retorcido viviendo la forma de una corriente terrestre, una araña en su tela y otros presagios, pero nuestras mentes profundas percibirán y entenderán mucho más. Durante milenios los chamanes de todas las culturas han aprendido del mundo natural. Los maatianos creen en la visión de que el yo mutuo, la Gestalt planetaria, adquirirá consciencia a través de esas personas que consiguen ir más allá de su humanidad y sintonizan con la capacidad de sentir de toda-vida. Como Nema lo expresó: ‘Yo experimento la tierra como una única entidad viviente, y siento que aquellos de nosotros que poseemos neurosistemas somos el neurosistema del planeta’. Entender los espíritus de la naturaleza internos abre simultáneamente la comprensión de la sensibilidad de la naturaleza que nos rodea.
Algunos pueden mofarse de la noción de un yo-global que ellos mismos no pueden percibir, medir o analizar directamente. Tal vez puedan estar de acuerdo en que la noción de este yo-global viviente es un modo útil de tratar a la tierra y a su vida con más cariño, respeto y responsabilidad. En un momento de crisis ecológica tal creencia, sin importar si es científica, religiosa o directamente alocada, es de vital importancia para la supervivencia de todos. Personalmente no me importa si esta capacidad de sentir global existe o si lo estoy alucinando. Contra más creemos en ello, mejor para la salud del conjunto.
Esto conduce al tópico de enraizarse. Una visión, sin importar cuan imponente o pulida pueda estar, no tiene utilidad alguna mientras no realice ningún cambio. Es la manifestación de nuestra magia(k), sea en palabra, hechos, imagen, sonido, arte, acción o lo que sea, lo que le da realidad a todo ello. Si deseas ser un mago, entonces, tira hacia adelante y pronuncia tu palabra. La magia(k) no vale mucho la pena a no ser que convierta la vida en algo mágico. A la larga, no debe haber diferencia entre la magia(k) y la vida cotidiana. Si damos énfasis al hecho de tomar tierra, enraizarnos, y manifestamos aquello que fluye a través de nosotros, le damos a la corriente la oportunidad de transformar al mundo.
A veces, incluso ni importa cuán ‘buena’ o ‘correcta’ sea la toma de tierra –el cambio en sí puede ser suficiente para estimular una transformación vital. A través de ello, la visión es sugerida al mundo. Cuando uno ha trepado a la cima del árbol-del-mundo, el único camino es hacia abajo. El chamán trepa a este árbol con frecuencia. Entre una y otra subida ella/él vuelve al mundo de la consciencia cotidiana para llevar una historia de magia(k) y curación a los vivos. El ritual es uno de los modos de hacerlo. Para la mayoría, el ritual significa algo misterioso, artificial y extraño. Para los magos que han aprendido algunos rituales básicos, es una serie de actos simbólicos, gestos y eventos realizados de un modo específico previamente establecido. Tales personas memorizan los rituales y creen que el poder procede de realizarlos como si fuera una máquina de correr deslizándose. En verdad el ritual es una actividad natural.
Todos practicamos rituales la mayor parte del tiempo (cualquier etnólogo podría confirmártelo), son tan comunes que raramente nos damos cuenta de los nuestros y solo reconocemos aquellos que difieren de los que practicamos nosotros. Todas las costumbres son rituales, así como los hábitos, y ritual es el modo en que hablamos, actuamos reímos, amamos, nos preocupamos, disfrutamos, soñamos, comemos, bebemos, dormimos y así sucesivamente. El ritual no es lo que estamos haciendo, sino el modo en que lo hacemos. Definimos nuestra individualidad por medio del uso de nuestros rituales individuales. Los rituales son patrones de conducta que mantienen nuestras realidades y, consecuentemente, nuestras identidades intactas. Cambia tus rituales y cambiara el modo en el que contemplas el mundo, lo que significa que el mundo cambia y así lo harás tú. La magia(k) ofrece rituales exactamente con este propósito.
Al integrar nuevos rituales en tu vida, la estás cambiando. ¿Cómo te sentías cuando empezaste con las posturas rúnicas? Si habías tenido experiencia previa con la magia(k), debería haber sido bastante fácil, después de todo, te acostumbrarás a hacer locuras sin un propósito racional. Si te faltaba este entrenamiento básico en la ‘suspensión de creencias’ probablemente fue más duro. Sin duda necesitaste una cierta cantidad de argumentos razonables además de mucha determinación para empezar, y cuando realizaste la práctica, probablemente la percibiste como algo extraño, ‘no natural’. Por supuesto, las prácticas más absurdas de magia rúnica no son en modo alguno más extrañas que el modo en que pones la mesa para el desayuno o  cómo haces el amor.
La Magia(k) Ritual, en su forma pura, no tiene mucho sentido para la mente consciente, sino una gran cantidad de sentido para la mente profunda. No es sorprendente que muchos principiantes temen hacer rituales ‘no naturales’, es decir, no familiares. ¿Cómo podemos manejar este problema? En primer lugar, podemos hacer el ritual mágico más natural librándonos de las oraciones memorizadas, los roles preestablecidos, las leyes de la tradición y otros asuntos que obstruyen la propia expresión. Por el mismo principio, podemos realizar la actividad diaria y transformarla en ritual mágico. ‘Lavar los platos’ es un poderoso ritual una vez estás convencido de que, con cada partícula de suciedad eliminado, tu alma se purifica. Cuando me digo a mi mismo ‘voy a subir esta montaña, será algo agotador pero con cada paso obtengo más poder y claridad, y cuando llegue a la cima quedaré sorprendido con las nuevas inspiraciones que hallaré’. Esta sugestión lleva enlazado un significado mágico a la razonable actividad ‘yendo a dar un paseo’ y el hacerlo convierte a la operación en válida. Tales asociaciones funcionan, y funcionan bien. La magia(k) ritual es simplemente así, acción que transmite significado a la mente profunda. Agitar un afilado pedazo de metal no provoca nada. Si crees que es una espada mágica, no obstante, tu mente profunda se estimulará para desterrar influencias no deseadas. Observemos otro ejemplo, darse una ducha tiene un sentido excelente para el ego: elimina los residuos físicos. Definir tu cuarto de baño como ‘el pozo de purificación arquetípico’ no tiene mucho sentido para el ego pero hablará muy intensamente a la mente profunda. El ego se encogerá de hombros con ellos, pero seguirá adelante y se dará una ducha de todos modos. Y el ritual funcionará, en ambos niveles de consciencia. La ‘vida cotidiana’ está llena de oportunidades para llevar a cabo rituales altamente eficaces.

En el Helruning algunos de los mejores rituales son tan alocados que el ego no tiene razones o explicaciones para ellos. Si eres una persona flexible que disfruta con el cambio y el descubrimiento, puedes realizarlos como un juego, o como un ‘evento artístico’, pero si eres el tipo de loco serio que va tras el ocultismo razonable y la criptología científica, necesitarás cientos de sólidas razones para llegar a hacer alguna cosa y miles para persistir en ello. Como Helrunar, sabrás cuan a menudo eres alocado y apreciarás toda la libertad que viene a raíz de ello. Los payasos tienen completa libertad para hacer muchas cosas maravillosas e imposibles, la magia rúnica es una de ellas. Es totalmente tonto vibrar antiguos patrones sonoros en los bosques, grabar sugerencias en hueso, tomar decisiones por medio de lanzar piezas de madera sobre el suelo o danzar alrededor de un fuego, gruñendo y saltando como una bestia. Por otro lado, la realidad habitual es igualmente tan tonta, pero se disfruta menos. Eres libre, de aprender, de errar y de aprender de nuevo. Sin duda, serás tonto gran parte del tiempo. Si este libro ha hecho tu magia más flexible, habrá conseguido su propósito. Aunque la mente consciente (la tuya y la mía) no pueda comprenderlo todo, la mente profunda sí. Como si fuera un espejo, reflejará al visionario. Cuando este libro acabe, la mente profunda comienza con sus instrucciones. Para ir más allá de estas páginas, mira hacia ti mismo. La danza del Helrunar comienza ahora.
Amor es la ley, amor bajo voluntad.



[1] Deletreado Hel en la Edda, Helja en la versión de Alto Alemán Antiguo.


Este texto ha sido extraido de un libro muy interesante que te recomendamos compres para tu biblioteca personal en el siguiente enlace: