viernes, 21 de abril de 2017

Robando el Fuego del Cielo XIV

Por Stephen Mace

(Traducido por Manon de Stealing the Fire from Heaven)

XVIII. Talismanes y el Vínculo Mágico

Aparentemente Spare era capaz de lograr el ideal recién descrito de Identificación Cósmica con alguna medida de éxito, porque más que de cualquier otro hechicero moderno, de él se ha dicho que tenía un don sin ninguna duda para los milagros genuinos. Según Kenneth Grant, Spare una vez hizo llover a petición (en Inglaterra, pero el cielo estaba claro cuando empezó) y también era capaz tanto de leer las mentes de otros como de inculcar sus propios pensamientos en ellos. Todo esto lo hizo con la ayuda de espíritus –“autómatas elementales” y “familiares intrusos”– a los que llamaba con la ayuda de sigilos apropiados para ellos. También estuvo dispuesto a complacer a los conocidos que le pedían hechizos para sus propios propósitos. Los daba en la forma de platos, cuencos o tazones decorados con sigilos, letras sagradas y pictogramas evocadores. Los cargaba evocando familiares intrusos y usando medios sexuales para impregnar los platillos con su poder. Un cuenco de madera se convertía así en un talismán –un objeto cargado que almacena y puede por ello transportar poder– y los talismanes son los medios más comunes de establecer un vínculo mágico.
Un talismán puede ser cualquier objeto que un hechicero escoja cargar, y su apariencia real depende de cómo pretenda ponerlo en uso. Si él está almacenando poder para darlo a un cliente o para su propio uso posterior, entonces lo adornará con cualesquiera símbolos místicos que sean apropiados para el poder, sean signos planetarios o sigilos alfabéticos y letras sagradas. Pero si sus intenciones mágicas deben permanecer secretas, usará un objeto que parezca ser inocente de hechicería. Esto podría ser algo como una carta de amor o un currículum vitae, y la carga mágica que el hechicero ponga en él estará ahí para influir en la mente del receptor, impeliendo a esa persona a conceder cualquier petición que lea sobre él.
La base física de un talismán siempre debería ser nueva –sea un cuenco de madera o una hoja de oro (qabalísticamente atribuido al Sol)– y debería ser apropiadamente inscrita antes del ritual. Cuando esté preparado debería ser consagrado, y después el hechicero debería invocar el poder con el que pretenda infestarlo. Cuando el poder haya alcanzado el clímax de intensidad, debería enfocarlo dentro del objeto. Lo hará usando palabras de poder para llenarlo con luz astral, o untándolo con sangre de un sacrificio o con el 'elixir' que se encuentra en la 'copa' después de la unión sexual. Finalmente, tendrá cuidado de envolverlo en una tela negra antes del destierro final, preservándolo así de la descarga accidental.
Los tipos de formas en que uno podría usar un talismán son determinados por los tipos de operaciones que uno puede realizar. Con el propósito de explicar el vínculo mágico, Aleister Crowley definió que hay tres niveles diferentes de trabajo: 1) operaciones dentro de una persona, 2) operaciones entre dos o más personas, pero en el mismo plano, y 3) operaciones entre dos planos –esto es, entre el hechicero y la tendencia de la naturaleza.
1) Cuando el mago trabaja dentro de sí mismo, la conexión entre su voluntad y su objeto es intrínseca, y ningún vínculo extra es necesario. Todos nuestros espíritus y demonios están bajo nuestra influencia, y podemos hacerles que hagan nuestra voluntad solo si podemos reconocerlos y llevarnos a nosotros mismos a actuar sobre ellos. Si deseas curar tu úlcera, aprender BASIC, mejorar tu visión artística o hacerte atractivo para el sexo opuesto, puedes invocar astralmente al poder apropiado y enlazarlo a la tarea.  Incluso así, un hechicero puede que desee usar un talismán para este tipo de magia, o como una forma de activar o desactivar un poder, o como una eucaristía.
Un talismán como un interruptor es lo que llevas cuando quieres un poder, y lo envuelves y lo pones aparte cuando no lo necesitas. Por ello un amante podría ponerse un talismán sensible antes de ir a ver a su dama, uno que no se atrevería a llevar a su trabajo en la agencia de cobros.
Las eucaristías son talismanes que se consumen. Imbuyes un objeto con el tipo de poder en el que deseas que se convierta, después lo consumes, creando así el poder en tu aura. El Anfitrión aquí podría ser algo como una galleta con un sigilo y letra sagrada dibujados sobre ella con colorante alimenticio. Podrías cargarla como lo harías con cualquier talismán – con Luz, Amor o cálida y roja Vida.
La gran precaución con las eucaristías es que tienes que asegurarte de que quieres convertirse en el tipo de poder que estás consumiendo, ya que es una obsesión pura y simple. Esto es naturalmente más peligroso cuando se usa el sexo o la sangre que cuando se llena el Anfitrión meramente con la Luz de la mente. La magia sexual precisamente es peligrosa porque es muy efectiva. La concentración de los participantes es crucial, porque si sus mentes se alejan del propósito del rito, el propósito se verá deformado, y el Elixir será un veneno para ellos. Deben tener una imagen mental común del poder que están invocando, y no deben permitirse vacilar mientras atraen el poder desde el interior. Si no son capaces de esto, deberían limitarse al poder en sus imaginaciones, y guardar el sexo para el amor.
2) Cuando el hechicero está trabajando para influir las acciones de otra persona, la necesidad de un vínculo es más patente, pero se puede encontrar con un poco de esfuerzo. Crowley da el ejemplo de un hombre que desea ganar el amor de una mujer. Ella está en el mismo plano que él –cultura, consciencia (visión, olor, sonido), lenguaje (discurso y escritura) e inconsciencia (ambos tienen uno e interactúan). Así que el hechicero tendrá muchas avenidas de abordaje. Puede cortejarla alabando sus excelentes cualidades. Puede afirmar su alabanza y expresar su necesidad emocional con invitaciones a cenar, notas de amor y enviando flores, perfumes o (para alagar su sentido de autoestima) regalos significativos. Y para afectar a su mente inconsciente, podría cargar cualquiera o todos sus regalos durante un ritual mágico. Por ello servirán como talismanes así como meras chucherías, presionando su psique profunda hacia su lado, incluso mientras fuerzan su noviazgo en su consciencia de vigilia.
La misma consideración podría aplicarse a un currículum vitae, una tesis doctoral o un contrato de grabación. Todas son cosas que vienen en directo contacto con la persona o personas que decidirán tu destino. Dichos objetos serán vehículos adecuados para tu poder, asumiendo por supuesto, que es tu voluntad la de tomar dicho curso coercitivo en lugar de uno más Autocentrado.
3) Con operaciones para afectar un plano completamente extraño, es como si estuviéramos intentando torcer la forma del Destino, y por ello la cuestión del vínculo se hace más difícil. Un ejemplo de dicho trabajo sería el intento de un hechicero de hacer llover. La más ligera familiaridad con la meteorología nos dice que está totalmente fuera del reino de la voluntad individual, los sistemas climáticos son vastas masas de aire que se desarrollan sobre los hemisferios al completo, o continentes, de todos modos, y tienen muy poco que ver con las criaturas con forma de tubo que corren a través de la superficie. Y aun la más ligera familiaridad con el panteísmo (y casi todos los hechiceros son panteístas, incluido este que escribe) nos dice que Todas las Cosas son Una en el nivel más profundo –en su fuente en la Mente de Dios. Por ello, como extensiones del Creador, una pequeña depresión tropical debería estar disponible para nosotros si realmente la necesitamos.
El problema aquí es que la Mente de Dios es mucho más difícil de alcanzar que el aura de un reacio al amor-interés, y una vez el hechicero está ahí, es difícilmente probable considerar la necesidad de lluvia. A menos que, por supuesto, sea su voluntad. En tal caso, no obstante, probablemente no intentará identificarse con la humedad, frentes y bajas y altas presiones. Pero esto lleva más que el simple diseño de un sigilo o letra sagrada seguido de alguna represión y encantamiento. El elemental debe crearse –esto es, ser engendrado y después alimentado a existencia independiente. Asumiendo que el hechicero es capaz de mantener el control sobre él, estará entonces disponible como un familiar para servir a su deseo de lluvia. Hablaremos más de esta manufactura hacia el final del siguiente capítulo.
Para descargar un talismán, agradece y libera su espíritu pronunciando una despedida formal, desterrándolo después.


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Este texto ha sido extraído de un libro muy interesante que te recomiendo que compres para tu biblioteca personal en el siguiente enlace:



viernes, 14 de abril de 2017

Meditación Sigílica

Por Anousen Leonte

(Traducido por Manon de Sigil Meditation)


Introducción

Este librito trata sobre el tópico del uso de los sigilos en la meditación. He escrito en otra parte sobre cómo usar sigilos como una forma de lanzamiento de hechizos, así como una base para la evocación de espíritus. Para completar la trilogía, el tópico final es sobre cómo usar los sigilos como base para la meditación y la expansión mental. Los otros libros deberían leerse antes que este.
Es verdad que hay un elemento de expansión mental en el uso de los sigilos para los hechizos y la evocación, pero ambos procesos tienden a ser activos y enérgicos. Todavía lo es más la magia sigílica que la evocación, aunque la evocación implica ritual, escenario e interacción con un espíritu sobre una base personal o casi personal, todos los cuales son elementos externos o elementos que, por lo menos, tienen a la mente enfocada en cosas externas. El acto de evocación solo está diseñado para convocar a un espíritu y comunicarse con él, y aunque puede resultar en expansión mental, también puede resultar en algo diferente. No está “hecho” para la meditación por sí. Aunque la tecnología y el arte que subyace a la magia sigílica y la evocación es algo que puede usarse para ir incluso más allá.
La orientación normal de nuestra mente es la de prestar atención al mundo material, buscando alianzas y recursos y huir de los peligros. Asumiendo que no has practicado meditación de antemano, si te tomas unos pocos momentos para sentarte completamente quieto y vaciar tu mente, probablemente verás que  instantáneamente tus pensamientos empiezan a correr más allá de tu control, y aunque puedas desear la quietud y el vacío, no se producirán fácilmente. El entrenamiento en la meditación supera esta barrera y aporta a la mente el requisito de la receptividad para percibir y actuar de forma no local.
Cuando se lanza un hechizo con un sigilo, por ejemplo, hay un elemento de meditación cuando el sigilo se carga y “hunde”. El remolino de actividad de la mente se contiene y esto permite que el sigilo sea influido e implementado por las más profundas actividades y funciones de la mente subconsciente. Uno podría decir que cuando se detienen las energías superficiales, las energías de lo profundo se manifiestan. Por lo tanto, un hechizo sigílico adecuado siempre tiene ligeros elementos que llevan la mente a un único punto de enfoque, vaciándola o, por lo menos, alineándola y energizándola de una manera que es más intensa de lo normal.
La evocación no requiere la misma intensidad que el lanzamiento de hechizos, pero aquí, también el enfoque es necesario. Mientras que un hechizo sigílico es simple y requiere gran fuerza, la evocación es compleja, pero solo requiere una pequeña cantidad de fuerza. Este es el motivo de que la evocación use elementos que aturden y persuaden a la mente para entrar en un estado más profundo, sin requerir una gran cantidad de esfuerzo por parte de la misma mente. Al usar un altar, diferentes herramientas mágicas, incienso, luces de colores, un sigilo de un espíritu, encantamientos (mantras) repetidos, etc., la mente no puede sino caer en un nuevo y reverencial estado de consciencia – aunque ligero, comparado con la naturaleza más profunda de la misma meditación. Todos los elementos de la evocación trabajan para calmar la mente, enfocarla y excitar sus aspectos supranormales. Ya no se piensa más en la nutrición, las alianzas y enemigos, en lugar se da a sí misma a contactar con inteligencias desencarnadas, seres supracomplejos y fuerzas etéreas. Este tipo de práctica era, pienso yo, la que aumentaba la función cerebral de los primeros seres humanos, dándoles la inspiración para cosas tales como las matemáticas, la astronomía, el mito, la arquitectura y muchos otros rudimentos de la civilización. Es una forma completamente no animal de ser, incluso aunque seamos animales, corporalmente. El antiguo hechicero babilónico, egipcio o chino apartaba sus ojos de cualquier cosa material y empezaba a enfocarse en un mundo de impresiones puramente mentales, y es  un mundo como tal el que nos permite contemplar las ideas en y por sí mismas, sin requerir una referencia correspondiente en el mundo material. Esto le habría permitido pensar en términos de números como cualidades distintivas (el número dos, en lugar de dos manzanas) que, a su vez, le permitía pensar en ideas de la misma manera. En la medida en que practicas más y más la evocación, verás esto por ti mismo, porque la práctica inclina la mente a percepciones más sutiles y refinadas.
Aunque, hay un aspecto incluso más profundo que este, y aquí es donde la meditación entra en juego. El lanzamiento de hechizos dirige la mente hacia el mundo exterior (lo más frecuente), mientras que la evocación dirige la mente a fuerzas entre los mundos. La meditación dirige la mente fuera del mundo por completo, permitiéndole acceder a otros mundos. Evocaciones muy profundas pueden conducir a esto, pero la meditación puede hacerlo a través de una ruta más simple y directa. Sin embargo la meditación a menudo se usa simplemente como un método de calmar la mente o tomar consciencia de verdades religiosas (como en el Budismo e Hinduismo), por lo que tiene un aspecto mágico y experimental que no ha sido comentado en su totalidad – o, si lo ha sido, no lo he leído.
Por ejemplo, si sigues el Budismo Zen, tiene un cuerpo de enseñanzas y conclusiones acordadas por la secta de budistas zen. Meditas de una forma prescrita, y confirmas en tu experiencia las enseñanzas del Zen. Tienes un destino y por lo tanto, tienes un mapa que seguir, y muchos han recorrido la misma ruta antes que tú para confirmar hacia dónde te encaminas. Lo mismo ocurre con la meditación hindú o cualquier otro tipo de yoga espiritual.
Sin embargo, ¿qué pasa si no tienes un destino en mente y estás, por el contrario, intentando explorar? ¿Qué pasa si no hay un corpus o canon de conclusiones que quieras confirmar? ¿Qué pasa si simplemente quieres deambular por el bosque de la posibilidad?
Igual que la magia sigílica da una forma de usar todo tipo de lanzamiento de hechizos en un formato simple, y la evocación a través de la magia sigílica da una forma de contactar potencialmente con cualquier tipo de espíritu a través de un método básico comprobable y repetible, la meditación sigílica da un medio de explorar los mundos internos y mundos sutiles externos a través de una práctica. Transmite un tipo de espiritualidad que no tiene un set de conclusiones, pero está basado en la exploración y experimentación puras – una espiritualidad sin mapas, podríamos decir. No obstante, si estás deambulando, todavía necesitas saber cómo moverte y cómo dirigirte en una dirección particular. Simplemente sentándote y vaciando la mente harás maravillas, pero es como aprender a volar y después no hacer nada sino elevarte y revolotear. Si pudieras volar, ¿por qué no ir a cualquier lugar o todo lugar al que quieras?

El Punto en la Meditación Sigílica

La meditación sigílica es a todo lo demás lo que la evocación sigílica es a los espíritus y entidades. Mientras que la evocación trae a manifestación a otro entidad consciente, y resulta en sentir a esa entidad, hablar con ella y empaparse de la esencia y energías de esa entidad, la meditación sigílica hace casi lo mismo, solo que con trozos de información inconsciente. El beneficio de la meditación sigílica no está tanto en la información que emerge, sino más bien en las formas no conceptuales e intuitivas en que la mente responde al sigilo. Si evocaras, por ejemplo, el significado de un diseño abstracto que se encuentra en una antigua pintura rupestre, puede que sientas y veas algo, pero debido a que la tecnología de la evocación está diseñada con otros seres conscientes en mente, puede que no ocurra mucho. Históricamente, la gente no evocaba trozos ciegos de información, y nada en un rito de evocación en sí mismo implica este tipo de acto. Sin embargo, la meditación siempre ha tratado de enfocar y resolver la mente sobre verdades particulares – es decir, cuando no ha sido diseñada simplemente para calmar la mente. Los espíritus son evocados y las verdades son meditadas. Esta es la diferencia esencial. Cuando se evoca a un espíritu, estás ante la presencia de alguien, no de algo, y la experiencia es más conversacional que receptiva. Cuando se medita sobre un sigilo que contiene información, no obstante, el acto simplemente es un medio de obtener información, y no hay diálogo, interacción, etc., en su sentido normal, limitado por el tiempo. Estás puramente recibiendo nuevas impresiones. Podrías tomar la “consciencia de un gorrión” como un punto de inicio, por ejemplo. La intención es conseguir un sentido en tu propia mente de lo que se siente siendo un gorrión, y en lo que consiste su consciencia. Haces el sigilo, realizas algunos ejercicios preliminares de respiración, enciendes una luz azul, después empiezas a concentrarte.
Después de que la mente empiece a calmarse, una corriente de imágenes e impresiones surge – algunas obviamente asociadas con los gorriones y otras no. Empieza como un tipo de ensueño superficial y flotante pero después, conforme continúas, tu concentración se vuelve más penetrante y al final, tu mente cambiará a la perspectiva de un gorrión. Tienes la sensación de que tus pensamientos empiezan a ser menos analíticos y se manifiestan más como toscos pedazos o paquetes de impulsos, moviéndose en rápida sucesión. Estos “paquetes” caen en cascada los unos sobre los otros, pero a veces la consciencia cambia a algo diferente por completo, con ninguna conexión aparente entre las dos. Todo pensamiento lingüístico y autorreflexión empieza a retroceder a un segundo plano, y frente a ti hay una serie de intensos deseos, miedos y sensaciones, aunque cada uno disperso casi tan pronto como surge. Estas impresiones en sí mismas son simples, aunque la arquitectura de dicha consciencia es muy compleja – más compleja de a lo que estamos acostumbrados. Una vasta serie de percepciones, evaluaciones, asociaciones, conexiones y mandatos se extiende sobre estos toscos impulsos, y ves tu mente moviéndose más rápido de lo normal. La sesión de meditación continúa por esta veta hasta que finaliza. 
¿Qué has conseguido a partir de esto? Una nueva experiencia y perspectiva, quizá, y no mucho más. Pero no deberíamos pensar a la ligera sobre las nuevas experiencias y perspectivas – especialmente cuando la magia está implicada. Aunque no hayas conseguido un efecto material, habrás conseguido un efecto psicológico, y simplemente abriéndote a un marco de referencia al que no estás acostumbrado. Ver a través de los ojos de un gorrión – aunque imperfectamente – se convierte en una experiencia que puedes añadir a tu lista de experiencias, y dicha experiencia, de una forma directa, puede dar forma y fuerza a tu magia. En el caso del lanzamiento de hechizos, la contemplación de la rápida e intensa naturaleza de una consciencia de gorrión, puede establecerse mientras se carga un sigilo e incrementar su eficiencia. En la evocación, nuevas formas de diálogo y experiencia se abren, como se abrieron previamente a través de la extraña experiencia de la consciencia de un gorrión. Notarás que cuando evocas a un espíritu, te habla a través de imágenes e impresiones seleccionadas que tenías, y aunque algunas veces las transforma o coloca en nuevos arreglos, a menudo habla de una forma modelada a partir del lenguaje, transmitiéndose así para poder ser entendido. Sin embargo, cuando tienes éxito con una meditación sigílica, esta no habla como el lenguaje – es, en su lugar, un encuentro con experiencias e imágenes que son anteriores al lenguaje, o están más allá del lenguaje. Aunque tan pronto como se encuentran en tu memoria, se vuelven parte de tu vocabulario mágico. Puedes percibir más porque tienes más experiencias en tu repertorio, y las palabras empiezan en cosas que no son palabras, igual que la palabra “azul” no tiene significado si no trae a la mente el recuerdo del color azul. Por ello también, la “consciencia de un gorrión” es una idea abstracta y distante de la que no tenemos el más ligero atisbo hasta que, a través de la meditación sigílica, la encontramos realmente (o algo similar).
Otro beneficio de la meditación sigílica es ganar una comprensión más profunda de paquetes de información filosófica, mágica o mítica. El I Ching es un maravilloso recurso para esto, ya que es uno de los más antiguos libros en existencia que ha sido continuamente leído y puesto en uso hasta el día presente, y posee  todos estos elementos.
Como un experimento, podrías consultar el I Ching y determinar un hexagrama sobre el que meditar. Digamos que es el hexagrama 36, “el oscurecimiento de la luz”. A continuación  lo convertirás en un sigilo:


Después, medita sobre él. Mientras estés sentado ahí, mirando cuidadosamente al sigilo, repentinamente tu mente se enfocará y sentirás una apacible aunque ominosa presencia a tu alrededor – como un bello lago en la noche, iluminado por una luna creciente, pero que está lleno de serpientes venenosas. Te gusta mirarlo, pero no querrías nadar realmente en él, ni siquiera acercarte a él. Entonces otra imagen cruza tu mente: dos extrañas bestias trabadas en combate sobre una colina adyacente. Una mata a la otra y empieza a devorarla, comenzando por la piel. Esta imagen se transforma en una escena de una mujer tocando el violín en una antigua habitación de madera, y la puerta está cerrada. Después, inexplicablemente, un recuerdo olvidado de la infancia sale a la superficie y te impacta la conexión oculta entre estas imágenes, así como la manifestación de sus significado en tu pasado. Ves la sutil profundidad de “el oscurecimiento de la luz”, y descubres intuitivamente algo del hexagrama, más allá del pensamiento racional. Y, finalmente, al entender estas imágenes, su flujo, su conexión y el significado manifiesto que tienen, también obtienes un nuevo entendimiento de todo el texto del I Ching – aunque, para ser justos, la meditación sigílica sola no te dará una completa comprensión del texto.
La meditación sigílica es la aplicación mística y filosófica de los principios de la magia y la evocación sigílicas. La meditación sigílica recibe, la magia sigílica envía y la evocación sigílica conversa. Todas estas prácticas fluyen y se combinan las unas con las otras, pero dividiéndolas en tres tipos podemos percibir y hacer uso de una cualidad predominante.
Habiendo dicho esto, la meditación sigílica es mucho más similar a la evocación sigílica, y hay veces en las que se puede obtener una experiencia similar con ambas. En mi primera guía sobre la Magia Gnóstica, que trataba sobre el panteón valentiniano, cada uno de los espíritus de los Æones tiene tanto una personalidad con la que comunicarse como un significado cosmológico/filosófico. De evocar la personalidad resulta un tipo de experiencia, y de evocar el aspecto cosmológico y filosófico, resulta otra experiencia diferente. La última es más parecida a la meditación, solo que siempre hay un elemento más activo en la evocación que en la meditación – o, al menos, potencialmente es más activo. Para entender esta diferencia en la práctica, puedes tomar un sigilo de uno de los Æones valentinianos que se corresponda con su personalidad y evocarlo. Anota toda la experiencia cuidadosamente. Después haz la misma evocación con un sigilo que se corresponda a su significado cosmológico/filosófico. Después, repite el mismo proceso, solo que esta vez con meditación. Entonces tendrás cuatro “narrativas” de tu experiencia que puedes contrastar y comparar.
No deberías intentar la meditación sobre sigilos, no obstante, hasta que hayas evocado usándolos teniendo éxito. El mismo principio que está detrás de la evocación sigílica es el que tu mente usará cuando realices una meditación sigílica, y si no tienes éxito con una evocación sigílica, probablemente no tendrás éxito con una meditación sigílica. La evocación sigílica es mucho más fácil – especialmente para los principiantes – ya que hay más en el ritual de evocación para aquietar la mente hasta un estado receptivo. La meditación sigílica es un tipo de evocación, realmente, aunque está diseñada específicamente para objetos, significados e implicaciones, mientras que la evocación está diseñada para contactar con seres conscientes (o semiconscientes).
Para recapitular, la meditación sigílica te permite recibir información sobre lo que significa el sigilo de una forma receptiva y poderosa que es similar, pero diferente, a lo que se puede conseguir a través de la evocación. Si un sigilo no se corresponde con una entidad consciente, puede ser totalmente inerte durante una evocación, pero bastante vibrante a través de la meditación. Por ello la meditación sigílica abre la puerta a todos los elementos de la existencia, mientras que la evocación principalmente trata con otros seres conscientes y la magia sigílica está involucrada en hacer que los efectos ocurran.

Calma y Penetración

La meditación, como se practica en Oriente, generalmente se divide en dos tipos: calma y penetración (o visión). La primera se aplica para relajar la mente, haciéndola receptiva y flexible, y la segunda se aplica a la consecución intuitiva de conocimiento. En la meditación sigílica, empezamos con calma mirando al sigilo y recitando un mantra basado en él. Después, conforme la mente se aquieta y se deja persuadir para entrar en un estado sereno, el significado del sigilo toma forma en la mente, emitiendo su significado intuitivo. Nuevos aspectos de lo que el sigilo representa se revelan entonces a la mente interior, haciendo que la mente se expanda inevitablemente.
De los dos, la calma puede ser instigada a voluntad, pero la penetración no. Puedes forzar tu mente para que se calme a través de ciertos métodos, pero a la penetración se le debe permitir surgir en el curso del tiempo. Es muy probable que tendrás muchas, muchas sesiones de meditación sigílica en las que solo encuentres calma, y aunque esto sea placentero también puede ser frustrante si estás intentando tener una experiencia real del sigilo. El día llegará, sin embargo, en el que haga “clic” para ti, y una inundación de nuevas sensaciones e impresiones llenará tu mente. Y una vez la mente sepa cómo hacerlo, entonces podrá hacerlo de forma regular y consistente.
La razón por la que no tenemos de forma natural una profunda e intuitiva penetración dentro de todas las cosas, es porque la mente está principalmente ocupada con otros asuntos. La evolución, quizá, nos ha diseñado para pensar principalmente en asuntos sociales y biológicos, y todo lo demás está en el asiento de atrás de estos dos. Una vez la mente está calmada, sin embargo, entonces puede contemplar con más claridad dentro de las energías, procesos y presencias sutiles, y aprender a incrementar dichas percepciones. Al mantenerse con sus asuntos biológicos del día a día, la mente de forma natural está en un estado de agitación y actividad, y tal es el motivo de que la primera meta de cualquier meditación sea revertir este estado a uno de tranquilidad y quietud.
¿Cuál es la mejor forma de calmar la mente? La mayor parte de los manuales de meditación de todas las tradiciones, aconsejan enfocarse en la respiración a través de la cuenta de 1-10, 1-8, 1-4 o alguna variación, o a través de la concentración sobre un objeto o pensamiento en particular con exclusión de todo lo demás. Este tipo de práctica preliminar puede ser muy útil y yo mismo empecé de esa manera, pero pienso que es innecesario al iniciar la meditación sigílica. Si se practica adecuadamente, la meditación sigílica debería calmarte desde el principio. La mayor parte de nuestra agitación viene del aburrimiento y la impaciencia, pues la mente siempre está buscando una estimulación constante. Quiere descubrir algo nuevo, o sentir algo bueno y si no hace ninguna de las dos, se vuelve inquieta, bombardeándonos con pensamientos. Pero cuando le das algo aburrido sobre lo que enfocarse, es verdad que finalmente se calmará y empezará a disfrutar de la quietud, aunque ¿por qué no darle algo interesante desde el principio? Este es uno de los beneficios de la meditación sigílica – si estás interesado en los sigilos, concentrarte en un sigilo abrirá inmediatamente tu mente a un estado de calma y concentración.
Para experimentar con esto, haz un sigilo de las letras de tu nombre. A continuación convierte tu nombre en un mantra sigílico. Por ejemplo, si tu nombre es Todd Benson, podrías teóricamente hacer un sigilo que se parezca a este:


Después convierte tu nombre en:

To enbos denesod ebnebos

Después coloca el sigilo ante ti y míralo mientras recitas el mantra. Puedes recitar el mantra en conjunción con la respiración, o independientemente de ella, y podrías usar un rosario para mejorar tu concentración si lo deseas. Sea lo que sea lo que hagas, no obstante, deberías seguir mirando el sigilo y enfocándote en él con exclusividad. Si vienen pensamientos a tu mente – y lo harán – recuérdate que tu pensamiento está solo en el sigilo, y calmadamente tráelos de vuelta a la tarea entre manos.
El uso de un mantra y un rosario ayudará a integrar las partes lingüísticas y físicamente sensibles de tu mente a la meditación en sí, pero hay unas cuantas otras cosas que deberías tener a tu disposición para obtener resultados en la sesión. El uso de luces de colores e incienso (o quemadores de aceite) es particularmente beneficioso, e iré en mayor detalle de estos en alguno de mis otros libros. Suficiente es decir por ahora que si tienes un aroma placentero durante tu meditación, y si la habitación está bañada en luz de colores, tu mente se deslizará con mayor facilidad dentro de un estado meditativo que si no lo estuviera. La sesión de meditación sigílica es como una evocación a este respecto. Mientras la haces, la mente pasará a través de diferentes fases, llegando finalmente a la “penetración”, que es donde el sentido y significado inherentes al sigilo empezarán a aparecer en la mente en la forma de sensaciones, imágenes, conceptos, sonidos, etc. Querrás anotar estas diferentes cosas – especialmente al principio de tu práctica – y será de ayuda tener un dispositivo de grabación durante la sesión para que puedas decir las impresiones en voz alta y referirte a ellas posteriormente. Muchas personas encuentran que las impresiones que surgen de un sigilo, algunas veces se olvidan una vez finalizada la sesión, aunque se recuerdan al escuchar la grabación. Y como con cualquier práctica mágica, siempre es aconsejable mantener un diario. En tu diario puedes anotar todas las impresiones que hayas tenido, así como dibujar representaciones visuales de ellas. Si eres músico, también puede que quieras recordar melodías, letras o tipos de sonidos que ocurran durante tu meditación, todo lo cual puede ser registrado en tu diario.
Una vez la sesión haya finalizado, deberías levantarte lenta y atentamente, manteniendo el mismo estado de mente que en la meditación. Después podrás escribir los aspectos relevantes de la meditación y escuchar tu grabación para llenar los huecos. Puede que también quieras hacer una redacción posterior más pulida, pero sea lo que sea que decidas, siempre es una buena idea mantener un recuento estructurado y secuencial de tus viajes, incluso aunque nunca vuelvas a leerlos, porque el mismo acto de hacerlo les añade un peso en tu mente inconsciente que hará el acto más poderoso.

Fases

En la meditación sigílica, te desarrollarás constantemente y tal desarrollo sucede al pasar a través de diferentes fases. Aquí daré un breve listado de estas fases y el orden en el que comúnmente aparecen, pero ten en cuenta que tu experiencia puede diferir. Estas fases siguen una progresión lógica pero la realidad no siempre es lógica, y no siempre sigue un sendero predeterminado, por supuesto, así que tómate estas fases como posibles postes guía más que como un paradigma absoluto. El valor de conocer dichas fases es que pueden darte una idea de cuánto has progresado, así como servirte de inspiración para ir más allá y en mayor profundidad. No obstante, ninguna de estas fases constituye la meta real de la meditación. Simplemente se relacionan con la manera en la que la mente se concentra más y más y entra en nuevos estados de consciencia.
También recomendaría no intentar forzar el paso de una fase a otra. Cuanto más activa es tu mente consciente, menos activo será tu inconsciente, lo cual dificulta más que ayuda a la meditación. Es mejor ir a través de la práctica consistente y mecánicamente, no deseando que ocurra realmente algo (si es posible) y no intentar forzar o hacer que algo suceda. Tu actitud debería ser como la de alguien que enciende una TV en un canal aleatorio y se sienta frente a él, sin otra preocupación que la de anotar lo que se muestra en él.

Fase 1. Distracción

La fase inicial es de distracción. Aquí, te encontrarás contemplando el sigilo en cierto grado, mientras que los pensamientos continúan recorren la mente. Generalmente, este estado empezará a hacerse más lento en la medida en que continúas con la meditación. No hay forma de evitarlo al principio, y se le debe permitir a la mente calmarse por su cuenta. Una manera de marcar tu progreso es ver lo rápido que cambias desde la distracción a la siguiente fase, la de foco.

Fase 2. Foco

Aquí, los pensamientos todavía pueden estar presentes, pero son mucho más silenciosos y menos intrusivos. La Imagen del sigilo, o el mantra sigílico, empieza a convertirse en el escenario central, acompañados por un sentido de calma e interés placentero. Más que deleitarse en el flujo de pensamientos, la mente se deleitará en la imagen del sigilo, y el deseo de experimentar el significado del sigilo crecerá. En este punto puede que también notes otras sensaciones tales como una sensación flotante en el cuerpo, sensaciones de hormigueo y si tus ojos están abiertos, puede que empieces a ver el sigilo deformándose o manchas de colores y luces “alrededor” de él. Estas son buenas señales, ya que la mente está dejando su modo normal de funcionamiento y entrando en algo más profundo y mágicamente potente.

Fase 3. Impresiones

En un cierto punto después de profundizar el foco, el sigilo pasará de ser un objeto abstracto a ser un “punto de acceso” a nuevas percepciones. Es difícil para mí describir lo que ocurre exactamente aquí, pero es como si la mente se abriera al sigilo a través de la toma de una nueva postura energética, o que los poderes inherentes a la mente cambian y se concentran en la apertura al sentido del sigilo. Diferentes aspectos de lo que significa el sigilo se harán patentes en este momento, aunque puede que inicialmente no tengas idea de cómo se relacionan. Las imágenes empezarán a entrar en la mente – algunas vívidas, algunas oscuras – junto con nuevas sensaciones, ideas, pensamientos, etc. Es muy similar al estado entre la vigilia y la ensoñación, donde la mente parece divagar hacia ninguna dirección real, solo que en este caso las impresiones que vienen están únicamente relacionadas con el sigilo. Enfocarse en el flujo de imágenes y percepciones de la mente de una forma general, sin concentrarse en nada específico. Si algo parece particularmente digno de valor, dilo en alto para que el dispositivo de grabación lo capte, y después sigue adelante.
En este momento también puede ocurrir una sensación o impresión “subyacente” continua a través de toda la sesión. Esta es una sensación o conocimiento que está más allá de las impresiones cambiantes, y podría ser descrito como una toma de consciencia intuitiva del sigilo como una totalidad. Puede ser una sensación de belleza, nostalgia, paz, tristeza, ansiedad, temor, etc., o algo indescriptible. No todas las meditaciones sigílicas poseerán esta corriente subterránea, pero es un buen barómetro del significado del sigilo.

Fase 4. Expansión

Aquí las cosas empiezan realmente a suceder. Conforme las impresiones empiecen a hacerse más y más vívidas e intensas, la mente cambiará de nuevo de tal manera que el mundo externo parecerá “haber enmudecido” o “haberse desvanecido”, mientras que la mente siente que se ha expandido o hecho más grande. Todavía serás consciente de la habitación en la que estás, de tu cuerpo, etc., pero no se sentirán tan presentes como antes. Por el contrario, el flujo de las impresiones del sigilo se volverá predominantemente alto y aumentando en intensidad, llenando finalmente toda la mente. Más que sentir como si la mente habitara el cuerpo, el cuerpo se sentirá como habitando en la mente, junto con la habitación y todo lo demás. La mente, a su vez, se sentirá vasta, brillante y clara y las imágenes que se dan en su interior pueden empezar a enlentecer y tomar una forma definida, dejándote con un tipo de “sueño despierto”. Es importante mantener el enfoque sobre el sigilo/mantra durante esto, y no dejarse atrapar en la nueva perspectiva, porque si empiezas a concentrarte demasiado intensamente en las sensaciones e imágenes en lugar del sigilo entonces, la mente puede deslizarse hacia un estado onírico o podrías encontrarte retornando a la fase 3, fase 2 y por último, la fase 1.
Esta es la última fase que implica obtención de información a partir del sigilo. Las restantes dos fases son anomalías interesantes que ocurren después de la fase 4, pero no añaden ningún beneficio significativo.

Fase 5. Identificación

Después de permanecer en la fase de expansión durante algún rato, algo extraño sucede: el sigilo dejará de convertirse en el objeto de tu enfoque y, por el contrario, se sentirá como si fuera tu yo real. Nuestro sentido de identidad no es algo que esté restringido a nuestra mente o cuerpo, y aquí se localiza en el sigilo en sí, como si el sigilo fuera su centro real. Tomando el sigilo como el centro de la identidad, las diferentes impresiones asociadas con el sigilo se experimentarán como si surgieran de uno mismo en lugar de en uno mismo o a uno mismo, y la percepción del cuerpo y el mundo externo puede cesar por completo.

Fase 6. Abstracción

Como la identificación con el sigilo es impulsada más y más, finalmente la identidad desaparece. Entonces se dará un estado muy extraño en el que la mente parece haber disuelto todas las relaciones entre los diferentes elementos de la experiencia, dejando solo una oscura mancha de sensaciones e imágenes. El sigilo todavía está presente, pero no está ni “aquí” ni “allí”, y lo mismo sigue para el flujo de imágenes.
Más allá de esto, la meditación ya no es meditación sigílica, ya que el sigilo se disuelve junto con otras experiencias. El dormir, o un estado de inconsciencia, sobrevienen, y si estás sentado recto en este punto puedes dar cabezadas o finalizar por completo y de forma inadvertida la sesión, sorprendiendo tu cuerpo y mente de vuelta a su estado de vigilia normal.
Si tu sigilo está basado en un espíritu u otra entidad en lugar de en información en bruto, también estas fases serán de alguna manera diferentes en su foco general. Las fases de expansión e identificación, por ejemplo, ocurrirán tal y como se han descrito, solo que se darán en el contexto de un diálogo con el espíritu, o de identificación con él. No obstante, estos tipos de experiencias pueden recrearse en el contexto de la evocación, siendo la misma un método mucho mejor y más consistente cuando se trata de otras entidades.

Pensamientos Finales

Si nunca has practicado magia antes y no conoces su realidad, podría entender por qué una práctica como esta te pudiera parecer irracional. En la superficie no hay un vínculo causal entre el sigilo que uno hace y la cosa sobre la que se desea meditar. Si yo, digamos, tomo un elemento de la tabla periódica, hago un sigilo a partir de él, después medito sobre el mismo, no hay una razón perceptible de por qué mi meditación debería tener algo que ver con ese elemento. Podría estar simplemente imaginando cosas sobre ese elemento usando un nuevo método como este, pero la verdad de dicho elemento y mi mente permanecen separadas y distintas.
Sin embargo, hay algunas cosas a considerar:
Primero, si los fenómenos psíquicos son reales, lo cual demostraría que puede haber un vínculo entre la mente y algún objeto sin requerir una base material obvia. Los gobiernos de EE UU y la URSS gastaron millones de dólares en la investigación del uso militar de los fenómenos psíquicos, y no lo habrían hecho si no hubiera algunos resultados comprobables y repetibles. También ha habido muchos estudios de los fenómenos psíquicos de organizaciones no gubernamentales, y si estás interesado puedes investigarlo. Si la información está ahí y si es correctamente interpretada, los fenómenos psíquicos son un hecho. Puede que no sepamos cómo funcionan, pero estás ahí, y cualquier modelo de la consciencia humana que no tenga en cuenta el poder psíquico y no físico, no puede ser un modelo perfecto.
En segundo lugar, a un nivel cuántico, hay una profunda conexión entre cosas que no es inmediatamente evidente a partir de su observación. Soy de la opinión de que cuando la consciencia sea finalmente modelada y explicada, se prestará más a una teoría panpsíquica del universo que al frecuente paradigma materialista. Por supuesto, podría estar equivocado, pero si el panpsiquismo es más adecuado, significaría que la materia y la mente no son dos cosas distintas, y que la mente es integral para el universo a gran escala más que ser meramente un epifenómeno que flota como crema sobre la superficie de ciertas disposiciones materiales. No tenemos bastante información, científicamente hablando, para estar completamente seguros de lo que es el cosmos, y, como tal, deberíamos mantener nuestras mentes abiertas a cualquier evidencia que se presente. Estas prácticas darán resultados si crees en ellas o no. Por lo tanto, hay una gran cantidad de valor en ellas, porque en la medida en que progreses serás capaz de ver la mente recibiendo información y provocando efectos, que no sería capaz de hacer a través de medios materiales normales.
En tercer lugar, ha habido muchos estudios hechos sobre los fenómenos psíquicos (psi), y aunque ha habido buenas críticas sobre la metodología de dichos experimentos, creo que un estudio imparcial de la información disponible mostrará que hay elementos de evidencia que un paradigma materialista no puede explicar. Un nuevo modelo debe surgir. Y la magia, sostengo, no es nada más que fenómenos psíquicos – aunque uno interactúe con entidades no materiales, en ocasiones.
Como cierre, pon a prueba la práctica. En pocos meses creo que verás resultados definitivos, si no antes. También es mejor practicar estas formas de meditación mano a mano con evocaciones regulares y uso de los sigilos en magia. Este tipo de meditación es beneficiosa, pero no es central. Aumenta nuestra habilidad para actuar y percibir de forma no local, pero no es necesariamente el mejor método en todo caso. Debería ser considerada como una herramienta entre muchas. Sin embargo, la consistencia es la clave: si la intentas varias veces y nada ocurre y entonces te rindes, no lograrás nada. Se necesita tiempo para enseñar y entrenar a la mente para que esté aquietada, e incluso más tiempo para enseñarla a ver más de lo acostumbrado. Aun así, los beneficios lo valen. Ya verás.
También hay muchos aspectos sobre la práctica de la meditación que no he abordado. Te recomendaría algunos libros básicos sobre la meditación para hacerte una idea de cuál es la mejor manera de hacerla y de superar los problemas cuando surjan. Solo he arañado la superficie de las cosas, y cualquier verdad sobre calmarse y desarrollar la penetración que se encuentre en este libro, podrá encontrarse en otros libros.


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Este texto ha sido extraído de un libro muy interesante que te recomiendo compres para tu biblioteca personal en el siguiente enlace:


sábado, 8 de abril de 2017

Robando el Fuego del Cielo XIII

Por Stephen Mace

(Traducido por Manon de Stealing the Fire from Heaven)

XVII. La Postura de la Muerte
Con esta técnica avanzada para conjurar, el hechicero descubrirá que ya no está a merced de cada bola curva que el Destino lance en su dirección, que al menos puede arreglárselas para evitar las trampas de la existencia más “arruina vidas” puestas en su camino. Si se toma la molestia de usarla cuando debiera, esta magia debería darle el autocontrol necesario para manejar los miedos irracionales, la habilidad en adivinación y clarividencia para evitar empleos horribles y espantosos matrimonios, la sensibilidad para reconocer y escabullirse de situaciones imposibles, y el poder para invocar suficiente inspiración para ahuyentar todo menos el aburrimiento más fundamental. Y en caso de ataque directo, tendrá el ritual de destierro que dimos en el Capítulo VI, que por ahora debería ser capaz de encubrir una armadura psíquica en un momento de aviso, y que hará bien en fortificar con los apropiados poderes de su arsenal psíquico. No importa si es la esposa de su jefe haciendo comentarios maliciosos sobre las cortinas de su esposa o malvado hechicero Mortdread lanzando truenos azules contra su aura, su cascarón etérico servirá como un espejo de indiferencia para reflejar su rencor en su cara. Una brillante y firme aura, endurecida por años de destierros regulares y arder bajo la fuerza de las palabras de poder de un hechicero, es su mejor protección contra la obsesión, la posesión y el ataque psíquico.
Pero entonces por otra parte, la defensa contra un mundo hostil es útil solo hasta un punto, simplemente porque el mundo no es hostil, es nosotros mismos. No podemos activar solo nuestros escudos espirituales deflectores cada vez que encontramos alguna oposición. Tenemos que descubrir la fuente de resistencia, entenderla desde su propio punto de vista y aprender a tratar con ella como una fuerza de la naturaleza. Solo cuando podamos ver la justificación de nuestros oponentes para lo que hacen, podremos entender la parte que juegan en la totalidad y así descubrir la mejor forma de contraatacar o cooperar con sus propósitos.
Por supuesto que hay muchas maneras de lograr esta objetividad mística. El yoga, la privación sensorial y el ritual mágico premian al sincero practicante con vislumbres del gran cuadro, como lo puede el método de Spare de aplicar el Ni lo Uno-Ni lo Otro y, por supuesto, la guía de tu Santo Ángel Guardián. Pero Spare tenía otra técnica especialmente diseñada para darnos una mirada interior a las palancas y motores en funcionamiento en el subsótano de la Manifestación. La llamó la “postura de la muerte”.
La postura de la muerte es tanto un acto como una posición. El hechicero finge la muerte. Se entrega a una actuación, y si consigue entrar en el papel, puede perder su sentido de lugar en el mundo, y así dejar caer todas las creencias que necesitaba para mantenerse ahí. “Es el cuerpo muerto de todo en lo que creemos”, nos dice Spare en The Book of Pleasure, “y despertará un cadáver muerto... Conoce la postura de la muerte y su realidad en la aniquilación de la ley –la ascensión desde la dualidad”. Forzando a su ego a imitar la muerte, el hechicero puede 'dar un paso atrás' para ver los poderes que dinamizan sus propias acciones y las de otros y así descubrir cómo puede trabajar mejor para llevar a cabo su voluntad.
En The Book of Pleasure Spare dio instrucciones explícitas para asumir la postura de la muerte. El hechicero empieza mirando en un espejo, mirando sus propios ojos hasta que la imagen se difumina y se vuelve extraña. Sus ojos entonces se cerrarán y debería visualizar una luz, una 'X' que experimentará “curiosas evoluciones”. Indiferentemente de estas, debería mantenerla hasta que olvide todo esfuerzo, en cuyo momento entrará en una gran inmensidad, confinada por límites inalcanzables. En ella verá esta forma –(Glifo 1)– que es la letra sagrada de Spare para la dualidad que es la esencia de la consciencia. Flotando solo en esta extensión vacía, el hechicero sentirá la emoción que afirma la necesidad de asumir la postura. (Podrías descubrir, no obstante, que tu propia letra para la dualidad funciona mejor que la de Spare. La mía lo hace para mí, de todos modos.)


Tan pronto como la necesidad es clara, el hechicero abrirá sus ojos, de pie sobre las puntas de los dedos de los pies, apretadas las manos detrás de su espalda, estirados sus músculos, y la cabeza echada hacia atrás mientras respira “profunda y espasmódicamente”. Debería hacerlo hasta la amenaza del mareo, y destinado a que una extenuación le asista en la asunción de la postura en sí. Debería apuntar, sin embargo, que el propio corazón aquí se lleva desde la quietud hasta el esfuerzo y después es forzado (como veremos) de vuelta a la inmediata quietud. Aun no siendo experto, sospecho que será un esfuerzo para muchos, así que si tienes alguna duda sobre tu integridad cardiovascular, deberías consultar con un médico antes de que lo intentes. Una cosa es simular una agonía de muerte, y otra muy diferente estimularla.
Una vez mareado, el hechicero se dejará caer desde su tensión erguida a una relajación boca abajo, la postura de la muerte en sí. El estado que exterioriza es el de la muerte, así que silencia su respiración, cierra sus ojos y siente que su cuerpo se pone rígido. “...el cuerpo expresando la emoción del bostezo, suspirando mientras concibes sonriendo, que es la idea de la postura”. Hará su pensamiento tan inmóvil como su cuerpo aceptando todos los contrarios, uniendo los opuestos en aniquilación. “Percibe y siente sin la necesidad de un opuesto, sino a través de lo que se le parece”. En otras palabras, aparta todo potencial para la alienación incluyendo todo dentro de la categoría 'Yo'. Esto por supuesto, requiere práctica, los propios apegos y aversiones no son fáciles de armonizar. Spare recomienda una práctica diaria, hasta que el hechicero alcance “el centro del deseo”.
Austin Spare creía que nuestra sexualidad es nuestra profunda conexión con el Kia, su nombre para el innombrable Absoluto, al que comúnmente se le llama Dios. Concentrando toda nuestra consciencia dentro de este vínculo, podemos llevarnos de vuelta al Kia y vislumbrar la realidad desde cualquiera de sus numerosos puntos de vista, aunque solo sea por poco tiempo. En su libro The Magical Revival (Weiser, 1973), Kenneth Grant cita a Spare como escribiendo que la postura de la muerte es una “simulación de muerte por la completa negación del pensamiento, esto es, la evitación del deseo y el funcionamiento de toda consciencia a través de la sexualidad”. Y también: “Nunca somos completamente conscientes de las cosas excepto por el influjo de la voluntad sexual despertándonos”. Pero no podemos conectar con este flujo en la medida en que nuestros sentidos estéticos estén obstruidos con creencias más pequeñas que el Kia, deseos más pequeños que su deseo por el Auto-amor. La postura de la muerte es la forma que tiene Spare de matar todas las creencias parciales, todos los deseos parciales, aclarando lo superficial para que podamos reconocer nuestra identificación con la inmensidad que yace observando desde el interior.


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Robando el Fuego del Cielo XII

Por Stephen Mace

(Traducido por Manon de Stealing the Fire from Heaven)

XVI. Conjuración Avanzada

Una vez un hechicero ha determinado la letra y el nombre de un poder, tiene una forma de atraer a ese poder para servir a su voluntad. Puede usarlo para crear estados de ánimo, controlar pensamientos obsesivos, obtener conocimiento o cargar sigilos que necesiten ese tipo de energía para manifestarse. El método de invocar la energía variará de un hechicero a otro, pero la visualización de la letra combinada con el canto mántrico de su nombre, estará ciertamente en el centro de la operación. Quizá la danza y el incienso, el vino y extrañas drogas jugarán un papel, quizá el hechicero hará toda la operación en su cabeza mientras conduce a casa desde el trabajo. En cualquier caso entrará en un estado de vacuidad(1), usará la letra y el nombre para atraer al poder, después se centrará en su sigilo haciéndolo así arder en su imaginación. La diferencia entre esto y el nivel del principiante es que aquí el hechicero usa el poder específico que identifica con la letra en lugar de la potencia sin forma de la libre creencia, aunque la libre creencia siempre estimulará las cosas si está disponible.

Pero con los nuevos poderes vienen nuevas precauciones. El peligro es que tan pronto como empieces a usar tus letras sagradas para conectarte con un poder, te expones a la posibilidad de que el poder se apresure con solo la más ligera provocación. Por ejemplo, puedes estar conduciendo a lo largo de la autopista cuando alguien te corta el paso. Estás enfadado, disuelves tu ira con el Ni lo Uno-Ni lo Otro, y de repente estás cabalgando sobre un colchón de tensión indiferenciada: libre creencia. Así que usas la energía para visualizar el sigilo de tu actual deseo y también las letras sagradas asociadas con cualesquiera poderes relevantes. Pero entonces una letra parece venir a la vida y todo tu cuerpo se licua en un ataque de comprensión cósmica. La cuestión crítica ahora se convierte en: ¿puedes todavía conducir?

Para el verdadero adepto no hay duda. Sus pasajeros siquiera notarán como pone el coche en 'piloto automático' y trabaja para llenar con la energía su sigilo. El neófito puede encontrar prudente salirse a un lado de la carretera. El diletante está en riesgo de morir en llamas.

Aquí ningún problema tiene raramente que ver con el piloto automático en sí, sino más bien con un ego que se asusta y no lo pone en marcha. El piloto en sí se ofrece como un equipamiento estándar en prácticamente todo el mundo, úsalo cada vez que conduzcas mientras escuchas un partido de baseball. El pánico viene cuando se toma consciencia de la potencia sin adornos del poder y surgen segundos pensamientos. Estos pueden ser mortales, porque si luchas contra el poder, puede dividirte en trozos. La mejor opción es decirle simplemente al poder que tiene sus instrucciones, y usarlo para visualizar tu sigilo.
Pero nunca sueltes el volante.

(1) Con la práctica esto se puede hacer en un segundo o dos. Todo tiene que ver con la forma en que mantienes tus ojos y colocas la cabeza sobre tu espina.
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domingo, 2 de abril de 2017

Robando el Fuego del Cielo XI

Por Stephen Mace
(Traducido por Manon de Stealing the Fire from Heaven)


XVa. El Cuerpo Sutil

El cuerpo sutil es el cuerpo del espíritu que penetra el cuerpo de carne con consciencia, emoción y voluntad. Puedes activarlo con mayor facilidad a través de la respiración. Aunque otros fluidos –generalmente la sangre y el semen– juegan un papel en su manipulación hechiceril, la respiración es el motor que mueve la energía psíquica a través de sus conductos psíquicos. El movimiento esencial es la inhalación de poder hacia dentro y hacia arriba a través de la espina –activando esto la serpiente Kundalini en su base– el poder atraído hacia dentro simultáneamente con la respiración, seguido por la exhalación que hace que el flujo baje y salga. Para empezar a experimentarlo, siéntate en una silla con tu espalda recta y la cabeza erguida. Respira lenta y profundamente. Durante la inhalación, imagina la energía como Luz en la base de tu espina, y aprieta los músculos perineales que hay detrás del ano en secuencia como para inducirla a ascender –para darle masaje hacia arriba. Después con la exhalación, relájate y déjala fluir hacia fuera.

Este es el movimiento fundamental y te introduce al poder, pero lo siguiente a hacer es problemático, depende bastante de la ecuación personal y por ello es inminentemente adecuado para la implicación de tu Santo Ángel Guardián.

El problema es que los cuerpos sutiles con los que empezamos parecen casi rudimentarios: una serpiente Kundalini que asciende con excitación, chakras en los genitales, plexo solar y corazón, un Tercer Ojo no abierto. La operación más sofisticada del cuerpo sutil –cuando los flujos son regulares y útiles y operan a través de una anatomía sutil bien definida– solo viene después de que le hayas impuesto una disciplina. Y los detalles específicos de la forma que toma tu anatomía sutil dependen finalmente de las características que tu disciplina elegida enfatice. El Tantra budista e hindú, el yoga taoísta chino, las prácticas qabalísticas y rosacruces todos han definido similares, y aun así bastante diferentes, anatomías psíquicas. Todos tienen centros de energía o chakras encadenados a lo largo de una columna central que abarca la espina, todos mueven energía hacia arriba y hacia abajo con respiración atenga, y todos prescriben ejercicio regular de la Luz como un entrenamiento necesario. Pero asuntos tan básicos como el número de chakras pueden variar de cinco a alrededor de quince. Dicho honesto desacuerdo en los detalles debería servir como inspiración para hacer tu propia investigación, estudiando las antiguas tradiciones para conseguir ideas para métodos, que te gustaría probar, siguiendo después la guía de tu Ángel sobre si adoptar la práctica, adaptarla o dejarla a favor de otra cosa. Tu Ángel puede asistirte ayudándote a imponer el modelo hechiceril sobre tu anatomía sutil. Con la autoridad de tu Ángel para nombrar  y atar a las entidades psíquicas, puedes dirigir tus chakras, sus funciones características y también el poder que fluye entre ellos como si fuera espíritus, controlándolos de acuerdo a la usual metodología hechiceril. Así ganarás el poder para manipularlos a través de la voz –abriendo y cerrando los chakras, estableciendo circulaciones de la Luz, asumiendo y saliendo de las formas divinas, y aplicando o acumulando cualesquiera energías que así obtengas– todo a través de la vibración de las apropiadas palabras de poder.

Por supuesto que en el último capítulo declaré que la opinión experta mantiene que hay diez centros de energía de valor en la anatomía psíquica humana, y por ello me corresponde explicar lo que quería decir. Los chakras que entonces reconocía y todavía reconozco ahora, son de abajo hacia arriba como sigue:

1. La base de la espina: la fuente de Kundalini.
2. Los genitales: desde donde el poder creativo –sea biológico o espiritual– puede derramarse y enviarse al mundo.
3. El abdomen: para almacenar poder, sea del modo en que se haya obtenido, y si no es para ser inmediatamente usado.
4. El plexo solar: para enviar poder directamente dentro del mundo.
5. El corazón: para conexiones emocionales.
6. La garganta: para decir palabras de poder.
7. El tercer ojo: para percibir el mundo en términos de poder.
8. La línea del pelo: para coger poder desde el exterior, poder que es esencialmente libre pero que debe ser enviado inmediatamente de nuevo a través del plexo solar, sea para cargar un talismán, una eucaristía o a otra persona.
9. La base del cráneo: para protección –ojos en la parte de atrás de la cabeza.
10. La parte alta de la cabeza: para acceso al poder de lo Superior.

Tan importante como los centros de energía son los flujos entre ellos, la energía fluyendo hacia dentro con la inhalación y hacia fuera con la exhalación. Los chinos llaman al ejercicio de este flujo “circulación de la Luz” y afirman que ayuda a asegurar el poder, la salud y la longevidad. Las escuelas taoístas tienen un complicado procedimiento para esto que involucra varios tipos de energía y una disciplina sexual más bien elaborada. En mi propia práctica lo he simplificado en gran medida. Para la circulación, simplemente intento conseguir un flujo amplificado a todas las porciones de mi anatomía sutil, y almacenar cualquier residuo cuando he finalizado. Para la disciplina sexual sigo a lo que Aleister Crowley se refería como “castidad”. Las trataré en dicho orden.

La circulación de la Luz se conduce a través de visualización y respiración. En la inhalación atraigo la energía hacia dentro desde la base de mi espina, tirando de ella hacia arriba en la forma que describí al principio del capítulo. La llevo por la parte de atrás de mi cuello y más allá de la base de mi cráneo, sobre la parte superior de mi cabeza, bajando la frente hacia mi cara y después por mi barbilla para mezclarse con el flujo ascendente para formar un huevo giratorio de Luz alrededor de mi cabeza. Y este movimiento giratorio me ayuda a atraer energía de un tipo superior aunque más atenuado a través de la parte superior de mi cabeza. Las Luces de arriba y abajo se mezclan dentro del huevo, cuya energía giratoria tiende a formar espirales justo fuera de mis oídos, que atraigo al punto de vista que hay detrás de mis ojos. Con la exhalación revierto la dirección para dejar que la energía fluya hacia fuera a través de la base de mi espina y la parte superior de mi cabeza.

Una forma particularmente efectiva de establecer este flujo es definir cada una de las corrientes –el flujo hacia arriba por la espina, el flujo hacia abajo desde lo Superior, y el orbe giratorio alrededor de la cabeza– como espíritus separados, y entonces nombrarlas y atarlas a obediencia, igual que harías para los chakras individuales. Después, cuando te impliques en la circulación, canta sus nombres como un mantra para establecer el flujo y entrar en el apropiado estado meditativo. Una vez se practique bien la circulación, puede que descubras que la concentración sobre el huevo giratorio, así como sobre los músculos que hay alrededor de la espina son la clave para hacer que el flujo empiece. También puede que te sea necesario incluir tus brazos y piernas en la circulación, derivando la energía desde el flujo ascendente superior de la espina y enviándola hacia abajo y alrededor en la inhalación, e invirtiéndolo para dejar que se extinga en la exhalación. Estos flujos, también requerirán definiciones separadas como espíritus.

Debería también hacer notar que de acuerdo al maestro de yoga taoísta Mantak Chia (cuyas obras han aportado una gran inspiración para mi propia práctica), las circulaciones tales como estas, dejan invariablemente un residuo de energía diseminado a través de tu aura, y es esencial barrerlo dentro del chakra de tu abdomen para almacenarlo una vez hayas completado tus ejercicios. Para hacerlo, simplemente imagina tu abdomen como el eje de una rueda, con los radios extendiéndose a través de tu aura, y que los radios atraigan la Luz dentro del eje conforme haces rotar la rueda, entonando tu nombre para el chakra del abdomen mientras lo haces. Según Chia, el abdomen es el único lugar seguro para almacenar la energía psíquica. Si dejas poder en cualquier otro de los centros, dañarás dicho centro. Reunir poder dentro del chakra del corazón, por ejemplo, tiende a provocar dolor y moretones en el pecho. Abre y cierra el chakra del corazón a voluntad, úsalo como una puerta al Amor Universal, o envía y absorbe energía emocional. Pero cuando hayas acabado de trabajar con él, ciérralo y reúne cualquier poder residual dentro de tu abdomen.

Este método de reunir poder para almacenarlo, también es relevante para lo que veo como una disciplina sexual esencial, lo que Crowley llamaba “castidad”. La idea aquí es que tus fluidos sexuales están impregnados con poder y no debes desecharlos promiscuamente, no sea que ese poder dinamice a entidades independientes que lo usarían para hacer sus propias intenciones ocultas en oposición al buen orden y tu propia voluntad. Este no es un problema en la unión con una pareja, donde la energía entra en la interacción emocional entre dos personas, pero en el autoerotismo es una consideración crucial. Aquí el elixir debe ser dedicado a cargar un talismán o si no consumirse como una eucaristía. En el último caso debería mantenerse en la propia boca hasta que la energía haya sido hecha girar en el chakra del abdomen, y después tragarse. La diferencia en el nivel de energía de uno entre las ocasiones en las que se lo absorbe de esta forma y en las que se lo desecha, debería ser una amplia prueba de la eficacia de estas prácticas.


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